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Walter Delgatti Neto, el brasileño que está preso bajo sospecha de liderar un grupo de hackers, dijo a una revista local que antes de su detención invadió los celulares del presidente Jair Bolsonaro y de tres de sus hijos.

"Accedí al Telegram de ellos", dijo Delgatti Neto en entrevista con la revista Veja en una sede judicial. Sin embargo, el joven aclaró que no encontró nada en los dos celulares de Bolsonaro porque no usaba esta aplicación de mensajería instantánea.

Agregó haber colectado informaciones de dos teléfonos del concejal Carlos Bolsonaro y del diputado Eduardo Bolsonaro.

Delgatti Neto dijo ser un votante arrepentido del mandatario de ultraderecha. "Hice campaña para Bolsonaro y me arrepentí después", comentó citado por Veja.

Detenido en julio de este año, Delgatti, de 30 años, confesó en el pasado haber hackeado los celulares del exjuez y ahora ministro de Justicia, Sérgio Moro, así como de otros integrantes de la operación anticorrupción Lava Jato y varias autoridades.

También dijo que, con la mediación de la exdiputada del Partido Comunista Manuela D'Ávila, hizo llegar las conversaciones de Telegram de sus víctimas al periodista estadounidense Glenn Greenwald, uno de los fundadores del portal The Intercept Brasil.

Este sitio de noticias ha publicado desde junio parte de las conversaciones entre los integrantes de la Lava Jato, conocida por haber llevado a la cárcel a decenas de empresarios y políticos, entre ellos el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva a la cárcel.

Las filtraciones causaron impacto por mostrar afinidades políticas del entonces juez Moro que sentenció a Lula y el equipo de fiscales a cargo de las investigaciones. Moro niega la veracidad de los mensajes, pero declaraciones de otros involucrados tienden a confirmar el material.

En la entrevista con Veja, Delgatti dijo que el grupo que lideraba también invadió los teléfonos del general Walter Braga Neto, actual jefe del Estado mayor del Ejército, y de la expresidenta del Supremo Tribunal de Federal, Carmen Lúcia.

Según Veja, Delgatti comentó con compañeros de prisión en Brasilia que lo difundido hasta ahora era una "pequeña muestra". "Lo peor está por venir", habría agregado.