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Las fuerzas iraquíes se enfrentaban en las últimas horas a crecientes dificultades en su avance en Mosul, donde los yihadistas multiplican los ataques suicidas, indicó este lunes un responsable militar que prevé que la batalla termine dentro de una semana.

Más de ocho meses después tras el inicio de la ofensiva para retomar la ciudad, la segunda de Irak, el grupo Estado Islámico (EI) ya solo controla una pequeña parte en el oeste.

"En algunos barrios el enemigo recurre desde hace tres días a kamikazes, sobre todo mujeres", dijo el teniente Sami al Aridhi, un comandante de las fuerzas especiales iraquíes (CTS). "Antes de eso, el EI utilizaba francotiradores y bombas", recordó.

Según el teniente, todavía quedan "al menos 200 combatientes del EI" a Mosul, en su mayoría extranjeros.

Para hacer frente a la amenaza de las mujeres kamikazes, las fuerzas iraquíes han ordenado a los civiles que se quiten parte de la ropa que llevan antes de acercarse a los puestos de control.

Acorralados en la margen oeste del río Tigris y rodeados por el otro lado por el ejército y la policía, los yihadistas están a punto de perder su bastión en Irak.

Pero las calles estrechas y densamente pobladas del casco antiguo de la ciudad complican el avance de las fuerzas iraquíes. Según Aridhi el fin de la batalla ocurrirá en un periodo de entre cinco días y una semana.

Los duros combates continúan llevando a los civiles a huir masivamente y muchos son atendidos en un centro médico provisional.

"Esta gente viene de la ciudad vieja, donde hay combates feroces. Huyen del EI, de la muerte, del hambre y del miedo", explicó Nazar Salih, un médico de la clínica.

Tras haber rodeado progresivamente a los yihadistas, las fuerzas de seguridad lanzaron el 18 de junio el asalto contra la ciudad vieja de Mosul y desde entonces ganan terreno cada día. 

El fin inminente de la batalla también está alimentando rivalidades entre las distintas fuerzas en presencia.

- Primeras celebraciones - 

El domingo, un comunicado atribuido al jefe de la policía federal iraquí se felicitaba de "la victoria (...) en Mosul", al tiempo que hubo festejos con música, danza y banderas.

Pero el comandante de la policía, el teniente Raed Shakir Jawdat, publicó poco después un comunicado explicando que aunque la misión de la policía federal ha terminado, otras fuerzas siguen luchando y que la victoria final será anunciada en su momento por el primer ministro iraquí.

Por su parte el Mando Conjunto de las Operaciones (JOC), que coordina la lucha contra el EI en Irak, aseguró el lunes que la policía federal sigue luchando.

"Las fuerzas de la policía federal todavía están implicadas en violentos combates (...) en el frente sur y avanzan hacia sus objetivos", indicó.

En 2014 el EI conquistó vastos territorios al norte y al oeste de Bagdad pero las fuerzas iraquíes, con el apoyo de las fuerzas aéreas de una coalición dirigida por Estados Unidos, los han retomado en gran parte.

La reconquista de Mosul no pondrá tampoco fin a la guerra contra el EI, que controla todavía varias zonas en Irak y Siria.

La organización yihadista ha perdido el 60% de su territorio y 80% de sus ingresos en tres años pero continúa cometiendo atentados mortíferos en ambos países.

El domingo, un kamikaze se hizo estallar en un campo de desplazados en la provincia iraquí de Anbar (oeste), matando a 14 personas, según fuentes médicas.

El atentado no fue reivindicado de inmediato pero el modus operandi es similar al de EI, muy presente en esta provincia.