El más reciente informe de la oficina del alto comisionado para los derechos humanos detalla que al menos 16 médicos han sido despedidos del sistema público nicaragüense por criticar la estrategia del gobierno frente a la pandemia de COVID-19.

La decisión gubernamental pone en riesgo la atención hospitalaria, según la unidad médica nicaragüense.

Otra preocupación de las organizaciones independientes como el observatorio ciudadano es la muerte de más de 60 trabajadores de la salud por COVID-19.

Para el especialista en políticas públicas Eduardo Solórzano, estos dos factores podrían afectar la atención hospitalaria, tomando en cuenta

En Nicaragua cuentan con 9 médicos por cada 10 mil habitantes, según la Organización Panamericana de la Salud.

Sin embargo, el gobierno de Nicaragua insiste en que tiene uno de los mejores sistemas de América Latina y que sigue trabajando en una sola dirección.

Aunque el gobierno insiste en que hay buen manejo de la emergencia, la alta comisionada para los derechos humanos advirtió que, algunas medidas no se ajustan a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.