Por Teletica.com Redacción 28 de abril de 2015, 9:09 AM

Rafael Lacava, alcalde de Puerto Cabello, Venezuela, ha sabido adaptarse junto a su familia a una vida de lujos y clase en Barcelona, luego de que el equipo catalán fichara en 2013 a su hijo mayor a los 10 años.

El ostentoso estilo de vida que llevan le ha valido una serie de cuestionamientos, por ser un destacado miembro del chavismo, defensor del socialismo y funcionario público.

Así lo destaca El Mundo de España, que narra cómo el alcalde, su esposa Nancy González, también chavista, y sus cuatros hijos dejaron Venezuela para apoyar el sueño futbolero de Matías, instalándose en uno de los mejores barrios de Barcelona.

Los pequeños estudian en el colegio al que asisten los hijos de las familias más pudientes de la ciudad. Los Lacava pagan no menos de 45.000 euros de colegio, sin contar los gastos de alimentación y actividades extra curriculares.

Todo esto pese a que los jugadores menores del FC Barcelona asisten a un mismo colegio, en Sant Gervasio, con el que existe un convenio. Asimismo, en ocasiones se suele mudar a la ciudad un solo miembro de la familia, no todos.

La abuela de unas amigas de los Lacava contó con asombro cómo una de sus nietas le comentó que conoció a unos niños venezolanos, hijos de un alcalde. Ella afirma que no lo podía creer. Está casada con un venezolano y no entendía cómo un chavista podía residir en la ciudad y vivir entre lo más fino.

Cuando en 2013 se dio el fichaje de Matías, el ayuntamiento de Puerto Cabello firmó un convenio con el FC Barcelona para desarrollar una escuela de fútbol allí. Sin embargo, hasta el momento ninguna sede formativa del equipo se ha instalado en Venezuela.

Mientras tanto, el alcalde viaja a España por largas temporadas durante las que se integra a la burguesía catalana, viaja con los suyos por el paradisíaco pueblo costero de Cadaqués, el principado de Andorra y la isla Ibiza, sin dejar de lado visitas a Nueva York y Disney World.

Mientras, en su natal Venezuela sus conciudadanos deben lidiar con una inflación galopante, escasez de productos de primera necesidad y una rampante inseguridad.