Última Hora

Internacional

Conozca la historia de diez futbolistas que terminaron en la portería por accidente

Este martes 14 de abril se celebra el Día Internacional del Portero, una iniciativa liderada por la marca de guantes Rinat.

Julio Naranjo 14/4/2015 08:39

Este martes 14 de abril el mundo del fútbol celebra el Día Internacional del Portero, una iniciativa liderada por la marca de guantes Rinat para homenajear a Miguel Calero, guardameta colombiano que falleció el año pasado y que hoy cumpliría 42 años.

Según el guardameta español Adrián San Miguel, que milita en el West Ham de la Premier League, “cada portero tiene en su interior el futbolista que no hemos podido ser”, pues a final de cuentas, de niño ¿quién quiere ser portero?

A raíz de esta celebración, la FIFA recopila en su página web la historia de diez cancerberos profesionales que terminaron defendiendo el arco por accidente y no por vocación.

Daniel Carnevali: El portero titular de la selección de Argentina en el Mundial de 1974 comenta que terminó en la portería por obligación. “Era un punta como Cristiano Ronaldo: no le daba el balón a nadie. Los compañeros de mi primer equipo, el Morning Star, me dijeron: ‘¡Daniel, tú a la portería!’ Me sacaron del campo porque era muy individualista”, reconoce.

David de Gea: El futbolista del Manchester United fue goleador de su equipo del colegio hasta los 12 años, sin embargo, comenzó a enfundarse los guantes para evitar discusiones cuando jugaba con sus amigos de barrio. “Nadie se quería poner en la portería, y yo les paraba y decía que me ponía yo. Se me daba bien, me gustaba y algún problema que otro sí he solucionado gracias a eso”, recuerda.

Hope Solo: “¡Aún hoy me sigo preguntando a mí misma por qué soy portera”, comenta la futbolista estadounidense. “Era muy buena jugadora de campo. Siempre era la goleadora, así que el cambio fue muy difícil, pero una vez tomé la decisión, era a todo o nada. Sé que puedo jugar a muy alto nivel como jugadora de campo, incluso hoy, con algo de entrenamiento”, indicó Solo.

Nadine Angerer: La decisión tampoco fue fácil para la jugadora alemana, quien asumió la portería a los 15 años. “La gente que me vio me animó a que le diera una oportunidad a lo de ser arquera, y aunque seguía queriendo ser delantera, al final les hice caso a regañadientes”, explica Angerer, quien se coronó campeona mundial en el 2007 sin encajar un gol.

Víctor Valdés: “Jugar de portero cada fin de semana ha sido un sufrimiento especial y constante para mí”, reconoció Valdés semanas antes de ganar el Mundial de Sudáfrica con España. “El sufrimiento que sentía era tal que a veces me imaginaba otro tipo de vida. Mi sueño era ser jugador”, indicó el exportero del Barcelona, quien se planteó la retirada a los 18 años, pero con ayuda de un terapeuta superó el “pánico a fallar”.

Jorge Campos: El portero titular de México en los Mundiales de 1994 y 1998 renunció a sus sueños de niño para ponerse los guantes. Sin embargo, no perdió su instinto y con frecuencia abandonaba el arco para incorporarse al ataque, o cambiar de posición en la mitad de un partido. Incluso, contra el Atlante, se dio el gusto de anotar de chilena.

Attilio Trere: Este joven centrocampista terminó bajo los tres palos como castigo del entrenador por llegar tarde a un entrenamiento. Pero su ayuda fue fundamental, ya que el AC Milan consiguió en 1906 su segundo Scudetto. Sin embargo, Trere aprovechó el cambio de técnico para volver a su añorado medio campo.

Beto: El cancerbero de Portugal en el Mundial de Brasil 2014 se sinceró a la hora de revelar la razón por la que terminó bajo el marco: “cuando era pequeño estaba gordito”.

Marc- Andre Ter Stegen: “La única razón por la que terminé siendo portero es porque mi estilo de andar era bastante raro”, expresa el cancerbero del Barcelona, quien llama la atención por su habilidad con los pies.

Thibaut Courtois: Estaba destinado a ser jugador de voleibol pero terminó convirtiéndose en guardavallas, esa es la historia del portero belga del Chelsea. “En el jardín de la casa teníamos un campo de voleibol de playa y me encantaba tirarme por los balones. También cuando jugaba al fútbol. Así que cuando me dieron la opción de ser defensa o portero, me decidí por la portería… y me ha salido bien”.