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El demócrata Joe Biden estaba el viernes más cerca de la Casa Blanca tras tomar la delantera en el crucial estado de Pensilvania frente al presidente Donald Trump, quien no pareció estar dispuesto a conceder una eventual derrota en la disputada contienda.

Pensilvania le permitiría a Biden, de 77 años, cruzar el umbral de los 270 votos requeridos en el Colegio Electoral para alzarse con la presidencia de Estados Unidos.

Con el 96% del escrutinio en Pensilvania, el estado natal de Biden donde Trump ganó hace cuatro años, el candidato demócrata aventajaba al mandatario republicano por 14.500 sufragios, según cifras electorales estatales.

Biden, quien acumulaba al menos 253 votos electorales, iba primero en Pensilvania (que le aportaría 20 votos electorales), Arizona (11), Georgia (16) y Nevada (6). Trump, que tenía un total de 214, encabezaba la carrera en Carolina del Norte (15) y Alaska (3), los otros dos estados en los que aún avanzaba el conteo que tiene en vilo al país desde la jornada electoral del 3 de noviembre.

E exvicepresidente de Barack Obama anunció que hablará este viernes desde su feudo en Wilmington, Delaware, donde el día de la elección fue instalado un gran escenario al aire libre.

Aunque ningún medio estadounidense importante ha declarado todavía un ganador, la presidenta de la Cámara de Representantes y líder de los demócratas en el Congreso, Nancy Pelosi, se refirió a Biden como "presidente electo".

"Esta mañana está claro que el equipo Biden-Harris va a ganar la Casa Blanca", afirmó Pelosi sobre Biden y su compañera de fórmula, Kamala Harris, quien de triunfar haría historia como la primera mujer y primera persona negra en llegar a la vicepresidencia estadounidense. 

"Total transparencia"

Trump pareció más moderado luego de una extraordinaria alocución la víspera en que insistió en las acusaciones de fraude, sin pruebas, que lanzó el miércoles de madrugada, cuando se declaró ganador horas después del cierre de las urnas.

"Si cuentan los votos legales, gano fácilmente. Si cuentan los votos ilegales, pueden intentar robarnos la elección", afirmó el jueves por la noche desde la Casa Blanca.

La ventaja del presidente de 74 años fue disminuyendo en varios estados cuando fueron contabilizados los votos por correo, emitidos en un número récord este año por la pandemia del covid-19 y que han favorecido mayoritariamente a Biden.

En una declaración emitida el viernes por su campaña de reelección, Trump dijo que sus reclamos apuntan a velar por la "integridad" de la elección. "Creemos que el pueblo estadounidense merece tener total transparencia en todos los recuentos de votos", afirmó.

Sin embargo, siguió amenazando con recurrir a los tribunales para cuestionar los resultados. "Nunca dejaré de luchar por ustedes y nuestra nación", señaló.

"No ha terminado"

El comunicado de Trump salió horas después de que su campaña dijera que la elección "no ha terminado".

"La falsa proyección de Joe Biden como ganador se basa en resultados en cuatro estados que están lejos de ser definitivos", dijo Matt Morgan, un responsable del equipo de Trump.

Morgan alegó que hubo boletas "irregulares" en Georgia, donde se esperaba un recuento, y en Nevada, y afirmó que a los observadores republicanos del conteo de votos se les había negado el acceso en Pensilvania.

Además, aseguró que Trump se encaminaba a ganar en Arizona, criticando, una vez más, a la cadena Fox News y a la agencia AP por adjudicar el estado a Biden. Otros grandes medios estadounidenses no se han pronunciado aún.

La campaña de Biden replicó con sarcasmo.

"El pueblo estadounidense decidirá esta elección", dijo. "Y el gobierno de Estados Unidos es perfectamente capaz de escoltar a los intrusos fuera de la Casa Blanca".

Recursos judiciales

El Partido Republicano de Pensilvania pidió el viernes detener el conteo de las boletas que llegaron por correo después del 3 de noviembre en este estado clave.

La máxima instancia judicial del país, en la que los jueces conservadores tienen ahora una sólida mayoría, podría inválidar esas boletas.

Sin embargo, esto podría no marcar una diferencia en el resultado final, ya que el número de boletas involucradas es mucho menor que la ventaja de Biden sobre Trump.

La misión electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) para los comicios en Estados Unidos dijo el viernes que no ha "observado directamente ninguna irregularidad grave" en las elecciones y pidió a los candidatos que eviten "especulaciones perjudiciales".

Los abogados de Trump han iniciado múltiples acciones legales para impugnar el recuento de votos en varios estados.

Los demócratas creen que esos reclamos son infundadas, pero estas apelaciones podrían retrasar la aprobación de los resultados por días o semanas.

Los republicanos no salieron en masa a respaldar a Trump en sus denuncias de "robo", aunque algunas figuras influyentes los respaldaron.

"No hemos escuchado hablar de ninguna prueba", señaló Chris Christie, exgobernador de Nueva Jersey y aliado de Trump, en ABC, advirtiendo del riesgo de avivar las tensiones en un país muy polarizado.

"El presidente está en su derecho de pedir un recuento" de votos, pero "se equivoca al decir que la elección fue amañada, corrupta y robada", tuiteó el senador republicano Mitt Romney, usual crítico del mandatario.

"Creo que todo debería estar sobre la mesa", dijo el senador Lindsay Graham cuando la conservadora Fox News le preguntó sobre si la legislatura de Pensilvania -de mayoría republicana- debería certificar los resultados.

"El presidente está enojado, yo estoy enojado y los votantes deberían estar enojados", señaló el senador Ted Cruz.

Como lo hace desde el martes, Biden pidió calma y paciencia. "Nadie nos quitará nuestra democracia. Ni hoy, ni nunca", tuiteó el jueves.

Con la actitud de Trump, creció el temor a disturbios en un país cada vez más polarizado.

Un indicio de su inminente victoria es el refuerzo del dispositivo de seguridad que el Servicio Secreto implementará en torno a Biden, informó el Washington Post.