Café Política: Fabricio Alvarado
El candidato presidencial de Nueva República defendió su propuesta de declarar un estado de excepción focalizado para enfrentar la crisis de seguridad que vive el país.
El candidato presidencial del Partido Nueva República, Fabricio Alvarado Muñoz, cuestionó el reciente acercamiento entre el Partido Pueblo Soberano y un grupo de iglesias evangélicas, al considerar que existe una “incongruencia” entre ese discurso y las candidaturas que encabezan sus papeletas.
Además, defendió su propuesta de declarar un estado de excepción focalizado para enfrentar la crisis de seguridad que vive el país.
El exdiputado aseguró que Nueva República es el único partido con una papeleta “100% conservadora”, negó cualquier pacto con el Ejecutivo y presentó sus principales propuestas en seguridad, economía y desarrollo, incluido el proyecto del Canal Verde Interoceánico (ver video adjunto de Telenoticias).
Durante el espacio informativo, Alvarado afirmó que no le sorprendió el acuerdo entre Pueblo Soberano y sectores evangélicos, pero señaló que su partido tiene la responsabilidad de advertir a los votantes sobre lo que calificó como un “falso conservadurismo”. Según dijo, en las principales posiciones de esas papeletas figuran personas que han apoyado agendas contrarias a los valores que defienden sectores cristianos y conservadores.
El candidato sostuvo que, a diferencia de otros partidos, Nueva República ha sido consistente con su línea ideológica.
“No somos dueños del voto de nadie, pero sí consecuentes con lo que decimos defender”, afirmó, al recalcar que pastores y sectores religiosos tienen derecho a participar en política y a tomar decisiones electorales.
En materia de seguridad, Alvarado defendió la declaratoria de emergencia y la posibilidad de un estado de excepción en comunidades específicas, como una medida para enfrentar el aumento de homicidios y el sicariato. Explicó que esta figura, permitida por la Constitución, requeriría el aval del Consejo de Seguridad Nacional y de la Asamblea Legislativa con al menos 38 votos, y tendría una duración máxima de 30 días.
El aspirante presidencial indicó que el objetivo no sería restringir derechos de forma permanente, sino “sacar a la gente del encierro” provocado por el miedo a la delincuencia. Entre las medidas contempladas mencionó restricciones temporales a la circulación o a las reuniones, siempre de manera focalizada y bajo control institucional.
Alvarado también negó que Nueva República mantenga un pacto político con el presidente Rodrigo Chaves, pese a coincidencias en algunas votaciones legislativas. Aseguró que su fracción ha actuado como una oposición “responsable”, apoyando proyectos cuando coinciden con sus principios y oponiéndose cuando no, como en el caso de la legalización de la marihuana y la eventual venta del Banco de Costa Rica.
En el plano económico, defendió nuevamente el proyecto del Canal Verde Interoceánico, una iniciativa que, según dijo, podría desarrollarse con inversión privada y generar hasta 60.000 empleos directos y 180.000 indirectos, especialmente en cantones con altos índices de pobreza. Reconoció que no se trata de una obra que se complete en cuatro años, pero insistió en la importancia de iniciar el proceso.
Al cierre de la entrevista, Alvarado pidió el voto en ambas papeletas para las elecciones nacionales, aseguró que su partido está “listo y maduro para gobernar” y rechazó las críticas que lo señalan como un proyecto político exclusivamente religioso.
“No gobernaríamos solo para cristianos, sino para todos los costarricenses”, concluyó.

