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"De no darse esas condiciones" en las elecciones generales de noviembre próximo, "instamos desde ya a que no se reconozca la legitimidad de ningún Gobierno que no nazca de la voluntad popular", abogó Maradiaga, de la opositora Unidad Azul y Blanco, al hablar ante miembros del Parlamento Europeo sobre la situación política y de derechos humanos en Nicaragua de cara a los próximos comicios.

A juicio de Maradiaga, un académico que estuvo exiliado en el marco de la crisis sociopolítica y de derechos humanos que vive Nicaragua desde abril de 2018, "al día de hoy no existen condiciones para elecciones libres".

Sostuvo que el Gobierno del presidente Daniel Ortega "teme un proceso electoral libre, participativo, con garantías y plena observación internacional" y "no ha cesado la represión" contra los opositores.

En Nicaragua hay 126 mujeres y hombres presos políticos

Entre otros, mencionó que "hay 126 presas y presos políticos en condiciones inhumanas, sufriendo torturas físicas y psicológicas", de quienes exigió "su liberación inmediata como una condición para un proceso electoral".

Además, dijo que "se violan los derechos de prensa libre y de asociación" y que no existen garantías para el retorno seguro y voluntario de las decenas de miles de nicaragüenses que se marcharon al exilio tras estallar la crisis, "ya que aquellos que han decidido regresar sufren acoso policial".

También que no han cesado "los asesinatos extrajudiciales de campesinos en las montañas del norte de Nicaragua y de indígenas de la Costa Caribe", por lo que exigió el "desarme y cese inmediato de las actividades paramilitares y parapoliciales, realizadas por militantes del Frente Sandinista" de Liberación Nacional (FSLN).

"Exigimos el cese de las detenciones ilegales, arresto arbitrario y la intimidación policial a integrantes de la oposición, a quienes se nos impide movilizarnos libremente e incluso salir de nuestras casas regularmente", continuó Maradiaga, que denunció que "existe una campaña mediática permanente de desprestigio y odio contra la oposición y periodistas independientes, organizaciones de sociedad civil y medios".

Si no hay Justicia, no hay democracia

Aseguró que la fragmentada oposición está trabajando por la unidad alrededor de un proyecto de nación "que tenga a la justicia como pilar de la transición democrática" y para ello demandan "el derecho a participar en elecciones verdaderamente libres y no circos electorales como los del pasado, donde el fraude masivo ha sido la norma".

"Desde la Unidad Nacional y desde la Coalición Nacional estamos preparándonos para ir a elecciones, pero no a cualquier elección. La ciudadanía necesita garantías que su voz será respetada y que el hecho de ejercer su voto no implicará una amenaza para su vida e integridad física", indicó.

Maradiaga apeló a la "solidaridad democrática" en la "lucha por construir esa nación que ha recuperado su derecho de soñar en grande y que puede y merece más", y reconoció el papel de la UE en la búsqueda de una solución pacífica a la crisis "provocada por un régimen antidemocrático, que con tal de mantener el poder que usurpó pervirtiendo la Constitución".

Por su lado, el líder del Movimiento Campesino de Nicaragua Medardo Mairena, que guardo prisión en el marco de la crisis, afirmó que "no ha cesado la represión ni tampoco la matanza de manera selectiva a los campesinos y territorios indígenas", a pocos meses de las próximas elecciones.

Piden acompañamiento de la Unión Europea

"Somos más de 100 líderes que hemos surgido que no nos permiten que podamos salir, en mi caso, tener Managua por cárcel, otros casa por cárcel", denunció. Dijo que después que fueron liberados, siguen siendo objeto de "persecución, acoso y amenazas", con el fin de que no se puedan organizar de cara a los próximos comicios.

"No existen condiciones para que podamos ir a un proceso electoral competitivo, que sea justo y transparente, como el pueblo de Nicaragua demanda", anotó Mairena, que pidió al Parlamento Europeo acompañamiento "para permitir la entrada de organismos defensores de derechos humanos internacionales, que pueda haber reformas electorales, que pueda haber observadores nacionales e internacionales, para que pueda hacerse esa transición democrática".

Nicaragua, que atraviesa una crisis sociopolítica y de derechos humanos desde abril de 2018, tiene previsto celebrar elecciones generales el 7 de noviembre próximo.