Por Deutsche Welle 29 de enero de 2026, 15:40 PM

Desde que comenzó el bloqueo naval a los buques petroleros venezolanos por parte de Estados Unidos el año pasado, uno de los países socios más afectados ha sido Cuba. Las generosas entregas petroleras a la isla, un fiel aliado socialista de Venezuela, mermaron en forma drástica. Ante la emergencia energética que pone en riesgo la supervivencia del régimen socialista, entre apagones interminables, Cuba recurrió a otro aliado histórico para suplir el déficit: México.

Sin embargo, ese Plan B también está ahora en riesgo. Bajo la presión de un enfebrecido Donald Trump, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum anunció esta semana la cancelación de los contratos de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) con Cuba y, sin explicación, frenó el despacho de un embarque de crudo que ya estaba programado.

No obstante, Sheinbaum dejó abierta una rendija para una futura colaboración con Cuba "por razones humanitarias". Enfatizó que se trata de una decisión excepcional, pero soberana. Expertos consultados por DW consideran que, con este ardid, la presidenta trata de apaciguar a EE. UU., su mayor socio comercial, sin que se vea como capitulación.

Pero advierten que Sheinbaum sigue evitando rendir cuentas claras sobre las muy opacas relaciones de México con Cuba, que causan un perjuicio al adelgazado presupuesto nacional, mientras su producción de crudo retrocede a niveles de mediados del siglo XX.

Sheinbaum triplica los envíos de petróleo

"Nosotros empezamos a darle seguimiento a ese tema desde hace un año", comenta a DW Verónica Ayala, investigadora de la organización civil Mexicanos contra la Corrupción e Impunidad (MCCI). "Encontramos que, entre julio de 2023 y agosto de 2024, se habían enviado hidrocarburos por mil millones de dólares a través de la empresa Gasolinas Bienestar a Cuba", revela.

Con el Gobierno de Sheinbaum, quien asumió en octubre del 2024, esa cifra aumentó aún más. "Entre mayo y agosto de 2025, zarparon 58 petroleros a Cuba por valor de casi tres mil millones de dólares", comenta Ayala. Es decir, el triple de todo el año anterior.

Si Cuba pagó algo o parte de esos envíos, o si fue una especie de trueque por consultores y médicos cubanos activos en México, no está claro. "Hay una opacidad total en este tema y nosotros tuvimos que recurrir a la Comisión de la Bolsa de Valores de EE. UU. (la SEC, por sus siglas en inglés, donde está inscrita Pemex) para obtener algunos datos", lamenta.

Negocio opaco

El consultor y experto en energía Gonzalo Monroy coincide en que la cifra de la SEC es el único número duro y auditado que existe del negocio. "Tampoco sabemos si los barcos que zarparon desde México a Cuba dejan todo el combustible allí o solo una parte", enfatiza, en entrevista con DW.

Su duda se funda en un hallazgo que hizo en octubre, cuando, luego del arribo de varias cargas de México, los apagones siguieron en la isla.

En la industria petrolera se sabe que Cuba revende una parte del petróleo que le regalan otros países en el mercado negro internacional. Es un negocio particular de la cúpula cubana y ha sido una práctica recurrente con el petróleo venezolano, explica Monroy.

No se sabe tampoco si ahora también ocurre ese mecanismo oculto con el petróleo mexicano. Pero Monroy ha hecho los cálculos de lo que significa el dato de la agencia reguladora de la bolsa de valores de Nueva York (SEC) para México: "Estaríamos hablando, más o menos, de 20 mil barriles diarios que Pemex le da a Cuba, entre crudo, gasolina y diésel, lo que significa un 10 por ciento de las exportaciones totales de Pemex".

El consultor y experto en energía subraya también que los envíos de petróleo a Cuba no son nuevos, ya que desde 1979 existen contratos entre Pemex y la empresa petrolera estatal cubana Cupet. "Cuba usualmente no paga, se acumula la deuda hasta volverse incobrable, Pemex la registra en sus activos como deuda para cobrar y, al final, el Gobierno la asume como una pérdida". Así describe Monroy ese mecanismo que califica como "una donación posterior".

Triangulación para evitar sanciones

Con la llegada al poder de la autodenominada Cuarta Transformación (4T) en 2018, esa relación entre Cuba y México se fue volviendo más opaca. El presidente Andrés Manuel López Obrador, antecesor y mentor de Sheinbaum, creó una empresa llamada Gasolinas Bienestar, cuyo único objetivo era triangular envíos de petróleo de Pemex a Cuba, tratando de proteger a Pemex de eventuales sanciones estadounidenses.

Pero todo indica que es un negocio en el que México pierde dinero. Gasolinas Bienestar ha reportado desde 2023 pérdidas netas y un endeudamiento de seis mil millones de pesos, según MCCI.

Hasta hoy, el Gobierno, a pesar de sus promesas y de insistentes preguntas periodísticas, no ha presentado detalles y datos sobre el negocio petrolero con Cuba. Y difícilmente podrá ser obligado a rendir cuentas, ya que la Cuarta Transformación tiene mayoría calificada en ambas Cámaras del Congreso, desmanteló el Instituto de Transparencia y se apropió del Poder Judicial mediante un voto popular amañado para tener jueces afines.

Presiones de EE. UU. encienden alarmas

Parece que lo único que ha causado efecto fueron las presiones desde EE. UU. "Cuando salen en la prensa de Washington declaraciones de políticos estadounidenses criticando que México regala petróleo a Cuba, veo que se encienden alarmas en Palacio Nacional, se cancela un envío a Cuba y el siguiente día, la presidenta le echa la culpa a PEMEX", observó Monroy.

El experto interpreta el movimiento de Sheinbaum como un intento de apaciguar a Donald Trump algunos meses antes de la crucial renegociación del T-MEC, el tratado de libre comercio entre EE. UU., Canadá y México. Alrededor del 80 por ciento de las exportaciones de México van a EE. UU.

Históricamente, EE. UU. ha tolerado las relaciones entre Cuba y México, pero las cosas han cambiado con Trump y su ministro de Exteriores, Marco Rubio, quien es hijo de exiliados cubanos. Ambos, Trump y Rubio, tienen en la mira a la isla socialista caribeña que desde hace más de 60 años ha resistido a presiones económicas y políticas de EE. UU.

Todo esto ocurre mientras la producción de Pemex sufrió una caída histórica en 2025, su nivel más bajo en 46 años: apenas 1,37 millones de barriles diarios de crudo, un ocho por ciento anual menos.

Para Ayala, de Mexicanos contra la Corrupción e Impunidad, más allá de la geopolítica, hay otro tema detrás de los negocios petroleros con Cuba. "¿Cómo justificas los envíos millonarios a Cuba cuando en México hay carencias notables en salud y educación?", pregunta.

Curiosamente, esa preocupación no ha encontrado, hasta ahora, mucho eco en la población en el país latinoamericano. Pero la fulminante invasión militar de EE.UU. en Venezuela ha atraído la atención de una opinión pública mexicana muy nacionalista, que ahora comienza a temer consecuencias por estar en la mira de Trump, que ha mencionado al narcotráfico mexicano como uno de sus objetivos.

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