Por Teletica.com Redacción 20 de enero de 2026, 14:05 PM

Entre cada hueso del cuerpo existe una articulación, cuya función es permitir el movimiento sin que los huesos rocen entre sí y sin generar dolor. El desgaste articular ocurre cuando esa estructura comienza a dañarse, ya sea por el uso constante, la edad, inflamaciones, lesiones o malas posturas mantenidas en el tiempo. Cuando esto sucede, el movimiento se vuelve incómodo y doloroso, explica la nutricionista Natalia Muñoz, de Millenium Natural Systems.

Este tipo de desgaste suele manifestarse con mayor frecuencia en las articulaciones que se utilizan más, como rodillas, hombros, muñecas o codos. Existen factores que aumentan el riesgo de dolor e inflamación articular, entre ellos el sobrepeso, las malas posiciones al trabajar o al usar el teléfono celular, los movimientos repetitivos, los deportes de alto impacto y ciertos trabajos manuales realizados durante muchos años.

En el caso de los adultos mayores, el desgaste articular forma parte natural del proceso de envejecimiento. Con los años, la producción de colágeno disminuye y el uso continuo del cuerpo pasa factura, especialmente en personas que realizaron labores repetitivas durante décadas. Esto puede provocar que, con el tiempo, el cartílago se deteriore y los huesos lleguen a rozar entre sí, generando dolor, rigidez e inflamación.

Ante este panorama, la nutricionista señala la importancia de apoyar la salud articular desde la nutrición y la suplementación. Productos como Arthrisolutions aportan colágeno en altas concentraciones, además de glucosamina y condroitina, componentes clave para la reconstrucción, lubricación e hidratación de la articulación. A esto se suma el MSM, un compuesto rico en azufre con efecto antiinflamatorio natural, y la bromelina, un extracto de piña con propiedades antiinflamatorias respaldadas por estudios científicos.

Otro mineral fundamental es el silicio, considerado el tercer oligoelemento más importante del cuerpo. Este cumple un rol clave en la formación de colágeno de buena calidad y en la regeneración de tejidos, incluyendo articulaciones, huesos y tendones. Su uso también se asocia con beneficios estéticos para piel, cabello y uñas.

Muñoz enfatiza que la salud articular no puede desligarse del cuidado de la masa muscular y ósea. La pérdida progresiva de músculo, conocida como sarcopenia, puede llevar a un estado de fragilidad y dependencia en el adulto mayor. Por ello, recomienda realizar actividad física con resistencia, ya sea con pesas, ligas o bandas y acompañarla de una adecuada suplementación con magnesio, vitamina D y calcio, como la que ofrece productos integrales tipo Flexbone.

El desgaste articular es el resultado de una combinación de factores como el envejecimiento, el uso repetitivo del cuerpo y la falta de cuidado integral del sistema músculo-esquelético. Mantener una buena masa muscular, una nutrición adecuada, hábitos de movimiento correctos y una suplementación estratégica puede marcar la diferencia entre un envejecimiento activo e independiente o uno limitado por el dolor. 

Cuidar músculos, huesos y articulaciones de forma conjunta no solo ayuda a aliviar molestias, sino que también cumple un papel clave en la prevención y la calidad de vida a largo plazo.

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