Por Teletica.com Redacción 27 de enero de 2026, 12:24 PM

La prefloración es una de las etapas más importantes en el desarrollo de las plantas, pues determina la calidad, cantidad y duración de la floración. Este proceso previo permite que la planta se fortalezca y acumule los nutrientes necesarios para producir flores más grandes, coloridas y resistentes, especialmente de cara a la temporada seca y de mayor floración.

De acuerdo con los expertos en jardinería de Evergreen, existen siete pasos infaltables para una prefloración exitosa. El primero es el diagnóstico, que consiste en revisar el estado general de la planta: hojas sin manchas negras, raíces sanas, macetas con buen drenaje y ausencia de exceso de humedad. Esta revisión inicial permite detectar problemas antes de que afecten el proceso de floración.

El segundo paso es la ubicación, un factor clave para el desarrollo de la planta. Se recomienda colocarla en un espacio con luz indirecta brillante y protegida del viento, ya que la luz solar es la fuente de energía que las plantas utilizan para producir su alimento y fortalecer su estructura. Una iluminación adecuada se traduce en floraciones más abundantes.

El sustrato y el riego corresponden al tercer y cuarto paso. Un sustrato de calidad permite el adecuado movimiento de agua, oxígeno y nutrientes. En el caso de las orquídeas, por ejemplo, se recomienda utilizar sustrato especializado de Evergreen, diseñado para evitar el apelotamiento y permitir una correcta aireación de las raíces. El riego debe ajustarse según el tipo de sustrato: mientras algunos retienen más humedad y requieren riegos semanales, otros, como los sustratos ligeros de Evergreen, permiten regar dos o tres veces por semana sin riesgo de encharcamiento.

La fertilización, que es el quinto paso, es fundamental durante la prefloración. Los especialistas recomiendan fertilizantes con mayor contenido de fósforo y potasio, como el fertilizante Evergreen 10-30-20, que ayuda a formar flores más grandes, intensas en color y a fortalecer la planta para el desgaste que implica florear. Este tipo de fertilizante se aplica de forma foliar, principalmente en hojas, tallos y raíces, evitando mojar los botones florales.

El sexto paso es la limpieza y el control de plagas. La observación constante permite detectar insectos, hongos o bacterias en etapas tempranas. Evergreen cuenta con insecticidas y fungicidas preventivos, ideales para mantener las plantas sanas y evitar que una plaga o enfermedad afecte el proceso de floración.

Finalmente, el séptimo paso es la observación continua, entendida como una rutina de cuidado. Revisar las plantas con frecuencia, ajustar el riego y aplicar productos preventivos permite mantenerlas fuertes y listas para florear.

Una prefloración bien manejada, acompañada de productos adecuados como los de Evergreen, puede preparar a las plantas para florear en uno o dos meses, logrando jardines y espacios llenos de color, vida y belleza durante toda la temporada.

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