Después de los 40: lo que toda mujer debe saber para cuidar su salud
La caída de estrógenos afecta desde los huesos hasta el estado de ánimo. Conozca qué nutrientes marcan la diferencia en esta etapa de la vida.
El cansancio constante, los cambios en el sueño, la falta de energía y las alteraciones en el estado de ánimo son algunos de los síntomas que muchas mujeres comienzan a experimentar después de los 40 años debido a los cambios hormonales relacionados con la perimenopausia y la menopausia.
La doctora Adriana Jiménez explicó que durante esta etapa disminuyen progresivamente los estrógenos, lo que impacta directamente funciones importantes del organismo como la salud ósea, muscular, cardiovascular y emocional.
“Muchas pacientes empiezan a sentirse extrañas en su propio cuerpo. Hay más cansancio, sudoraciones, calores, cambios de humor y alteraciones del sueño”, indicó.
Ante estos cambios, la especialista señaló que ciertos nutrientes se vuelven fundamentales para mantener la calidad de vida y prevenir enfermedades asociadas al envejecimiento.
Entre los principales destacan la vitamina D, el calcio, el magnesio, el omega 3, el zinc, el hierro y la vitamina C.
La vitamina D y el calcio, por ejemplo, ayudan a fortalecer los huesos y disminuir el riesgo de osteoporosis, una condición que aumenta después de la menopausia debido a la pérdida de masa ósea.
Además, el omega 3 se relaciona con beneficios cardiovasculares, ya que contribuye a disminuir los triglicéridos y apoyar la salud del corazón.
Otro de los nutrientes destacados es el magnesio, el cual ayuda a mejorar la calidad del sueño, favorece el funcionamiento cerebral y contribuye a regular la resistencia a la insulina.
La doctora Jiménez explicó que actualmente existen suplementos diseñados específicamente para cubrir las necesidades nutricionales de las mujeres en esta etapa. Entre ellos mencionó Femelys Vit, un complemento que reúne vitaminas y minerales como vitamina D, complejo B, omega 3 y magnesio en dosis recomendadas internacionalmente.
Según la especialista, este tipo de suplementos puede contribuir a disminuir el cansancio y la fatiga, además de apoyar la salud cognitiva, visual y osteomuscular.
Sin embargo, insistió en que la suplementación debe acompañarse de hábitos saludables como ejercicio, buena alimentación, exposición adecuada al sol, descanso y cuidado emocional.

