Errores en el empaque y sellos alterados: las pistas que delatan un medicamento falso
El problema representa un riesgo para la salud pública, ya que las personas pueden creer que están tratando una enfermedad cuando en realidad consumen un producto ineficaz o potencialmente peligroso.
Los medicamentos falsificados generan cada vez más preocupación entre las autoridades sanitarias debido a los riesgos que representan para la salud. Aunque pueden parecer originales, estos productos podrían contener ingredientes incorrectos, dosis inadecuadas o incluso carecer de principios activos (ver video adjunto).
El problema representa un riesgo para la salud pública, ya que las personas pueden creer que están tratando una enfermedad cuando en realidad consumen un producto ineficaz o potencialmente peligroso.
Expertos recomiendan prestar atención a varios detalles antes de adquirir o consumir un medicamento. Errores ortográficos en el empaque, colores diferentes a los habituales, letras borrosas, sellos alterados o defectos en la impresión son algunas de las principales señales de alerta.
También es importante verificar que el número de lote, la fecha de vencimiento y el registro sanitario coincidan con la información oficial del producto.
Las autoridades advierten que la venta de medicamentos por redes sociales se ha convertido en una de las principales vías de comercialización informal. Una rápida búsqueda en plataformas de compra y venta permite encontrar desde analgésicos hasta tratamientos especializados ofrecidos sin garantías sobre su origen o almacenamiento.
Representantes del sector farmacéutico insisten en que los medicamentos deben adquirirse únicamente en establecimientos autorizados, donde existe control sobre la cadena de distribución y conservación.
Por eso, antes de tomar cualquier pastilla, revise cuidadosamente el producto y asegúrese de que provenga de una fuente confiable. Un medicamento falsificado no solo podría no curarlo, sino también agravar su condición de salud.


