Última Hora

Blog

CAIS de Desamparados: Una luz que se enciende al final del túnel del caos y la corrupción

En medio del caos y la frustración de miles y miles de asegurados, observamos con mucha atención y grandes esperanzas al "Centro de Asistencia Integral en Salud de Desamparados". Novedosa estructura complementaria a la Clínica Marcial Fallas, en pleno funcionamiento en sus mismos terrenos.

Juan Diego Castro 17/4/2015 04:49

La peste de fantasmas y timadores que contamina a uno de los hospitales más importantes de nuestra seguridad social ha sido corrupción y caldo de su propio cultivo, merced a las añejas acciones de un pequeño y dañino grupo de médicos y enfermeros sinvergüenzas y sobre todo enemigos acérrimos de la CCSS. 

En medio del caos y la frustración de miles y miles de asegurados, observamos con mucha atención y grandes esperanzas al "Centro de Asistencia Integral en Salud de Desamparados".  Novedosa estructura complementaria a la Clinica Marcial Fallas, en pleno funcionamiento en sus mismos terrenos. 

Es un moderno minihospital: cuenta con 3 quirófanos, 2 salas de partos, un salon de observación, sala de recuperación y una zona de emergencia de primera calidad, completamente monitorizados.

Su místico director es el Dr. Araya Zamora, médico de familia, al frente de un equipo de anestesiólogos, algunos especialistas quirúrgicos, enfermeras y personal de apoyo, ha generado un ambiente diferente, lleno de humanismo, seriedad, eficiencia y honradez.

Fue planeado para desahogar al Hospital San Juan de Dios, con los pacientes de esa área capitalina, con  más de seiscientos mil habitantes.  Algunos servicios como limpieza y seguridad son externos, lo que permite una mayor celeridad y diligencia.

La siguiente es la narración de un viejo y querido amigo, que nos cuenta su reciente vivencia en ese templo de la salud:

"Llegamos a las 6:15 horas. El guarda revisa los papeles y nos pasa a una inmaculada sala de espera. A las 6:30 en punto, hora de nuestra cita, una amable enfermera y nos pide a los cinco pacientes y sus acompañantes que subamos con ella.

Los pacientes son registrados y los sienta en una antesala  de los quirófanos, donde se cambian y les ponen las vías para los sueros. Los acompañantes nos quedamos en una de salita modesta,  muy limpia y cómoda. 

Allí nos instruyen sobre los procedimientos a que serán sometidos nuestros familiares y la importancia de esperarlos hasta que salgan de recuperación. Hay baños cerca y muy limpios, por cierto.  

A las 7:00 horas los cincos pacientes comienzan a ingresar al quirófano uno por uno.  El personal parece sacado de otro mundo, muy amables, cordiales y comunicativos. Impresionantemente humanistas. 

Cuando la operación termina, me llaman e ingreso a la antesala y ella está ahí, en silla de ruedas, media dormida aún. La ayudo a vestirse. Nos dan las instrucciones finales y la llevo a la salida, donde el asistente de pacientes espera que yo ingrese con el carro para montarla. Como en un hospital del primer mundo..."

Este grupo de profesionales del CAIS de Desamparados, son un gran ejemplo para todos y demuestran que nuestro Seguro Social es una "tesoro patrio" que debemos defender y desarrollar con entusiasta valentía.