POR Christian Montero | 3 de agosto de 2016, 17:32 PM

Enviar cocaína hacia Estados Unidos oculta en tráilers, le costó caro a un clan familiar y a dos de sus colaboradores.

Los sentenciados fueron Jorge y su hijo Miguel Barrantes, un primo de Jorge identificado como Marco Vinicio Zamora, así como el contador Carlos Campos y el trailero Roy Chinchilla.

El Tribunal Penal de Pavas los responsabilizó del delito de transporte y tráfico internacional de cocaína e impuso al padre e hijo 14 años de cárcel, para el primo y el contador 16 y para el conductor 10 años.

Según los jueces todos eran parte de la empresa Teja Transporte Internacional de Costa Rica, mediante la cual hacían los envíos.

A los imputados los condenaron por dos decomisos, el primero ocurrió el 12 de julio del 2013 cuando la policía de El Salvador detectó 460 kilos de cocaína escondidos entre cubetas de jugo de piña.

El otro caso fue el 14 de diciembre de ese mismo año en Nicaragua, en donde las autoridades de ese país incautaron 100 kilos de coca metida entre bobinas de papel.

La policía de control de drogas detuvo al clan en abril del 2014.

De acuerdo con el tribunal, Carlos Luis Campos era el líder de la organización y estaba bajo las órdenes de los mexicanos Efraín Pacheco Camacho y Carlos Florencio Montoya Rodríguez.

El tribunal reprochó a los implicados que sus acciones pusieran en peligro a terceras personas.

Dos traileros implicados en este proceso penal fueron absueltos mientras que a los condenados les impusieron un año de prisión preventiva mientras queda en firme la sentencia.

El caso inició luego de que un allegado a la empresa de transportes Teja los denunció ante la Policía de Control de Drogas.