Sucesos
Denuncian debilitamiento de lucha contra narco al sacar a PCD de aeropuertos y fronteras
En el Ministerio de Seguridad Pública aseguran que los cambios son para reforzar investigaciones.
El decomiso de cocaína se desplomó durante los últimos dos años en Costa Rica.
Las incautaciones de esta droga cayeron un 44,1% entre 2021 y 2022, según un análisis efectuado por Teletica.com a partir de datos publicados por el Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD).
A ello debe abonarse que, a agosto de 2023, esa entidad contabilizaba 12,4 toneladas confiscadas. Esto equivale a poco más de la mitad de lo decomisado el año pasado (24,7 toneladas). Pero nótese que tan solo restan por computarse los últimos cuatro meses (es decir, se incautó la mitad del total, en dos terceras partes del tiempo).
En este punto es necesario recordar que la Ley sobre Estupefacientes le encomienda en sus artículos 117 y 118 a la Unidad de Información y Estadística Nacional sobre Drogas —cuyos boletines este medio consultó para la publicación— "realizar el análisis sistemático, continuo y actualizado de la magnitud, las tendencias y la evolución del fenómeno de las drogas en el país".
Bajo esa línea, a esa instancia le corresponde el intercambio de información oficial, tanto a nivel nacional como internacional. Esos reportes centralizan los datos con los que cuentan las instancias del Ministerio de Seguridad Pública (MSP), el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y los cuerpos policiales municipales.
Sobre este comportamiento, el viceministro de Unidades Especiales, Manuel Jiménez, subrayó que esa caída en los decomisos puede responder a múltiples factores y varía según el momento.
"Esto podría ocurrir por muchísimos factores, desde la cooperación internacional, no para interdicciones, sino para el traslado de información e inteligencia. Podría ser que hubiera un debilitamiento en el traslado de información, porque usualmente estas incautaciones son de tráfico internacional. Difícilmente uno consigue una tonelada en el tráfico nacional. Ese podría ser un motivo.
"Podría ser que algunas investigaciones estén en curso para ese momento y no han arrojado los datos de interés para lograr hacer las incautaciones. Es decir, hay una serie de elementos que podrían influir acá. Le menciono dos de esos, pero podrían haber otras situaciones que tienen que ver con la coordinación entre autoridades", mencionó el jerarca en conversación con este medio.
Jiménez —quien asumió el cargo el 15 de mayo pasado— enfatizó en que no ha efectuado un estudio detallado para determinar qué sucedió entre 2021 y 2023.
"Lo que le puedo decir es que la estadística pareciera que viene reduciéndose y, si usted revisa el 2017, 2018, las incautaciones andan parecidas a lo que teníamos de esos años hacia atrás. Podría ser por múltiples factores.
"Pero sí hay algunos elementos que podrían estar influyendo, como la operación que usualmente hace Colombia, que es la Operación Orión, que se enlaza con todos los países de Latinoamérica y Europa, donde se hace una planificación a nivel internacional y las fragatas se tiran al agua y ahí se decomisa un montón de droga. Puede ser que mucha de la droga se fuera en esta operación, que hacen una o dos por año, y podría haber coincidido con esto. No le digo que ese sea el factor, pero podría haber incidido en eso", abonó el viceministro.
Jiménez rechazó que el hecho de que las confiscaciones de esta droga hayan disminuido responda de alguna manera a que se está "haciendo mal el trabajo".
"Yo pensaría que es lo contrario. De pronto, cuando se es más efectivo en temas de inteligencia, en posicionamiento de recurso, eso limita un poco a las organizaciones de cómo moverse. Eso podría ser un elemento disuasivo en el utilizar el país para esos elementos.
"Podría ser que a futuro tengamos menos incautaciones. Esa es la fe, que no nos utilicen para efectos de las organizaciones que trabajan a nivel internacional", enfatizó el jerarca.
Por ejemplo, Jiménez espera que ese sea el caso con la expansión de la Operación Soberanía, que se puso en marcha tres meses atrás, con la instalación de escáneres para la revisión de contenedores en el puerto administrado por APM Terminals.
"La expectativa con el proyecto este, que se van a instalar contenedores en Caldera y en los puestos fronterizos terrestres, es que cada vez sean menos", comentó el viceministro.
Además de esa medida, el jerarca destacó un replanteamiento en el trabajo de la Policía de Control de Drogas (PCD), al sacarla de las labores de control y enfocarla en investigaciones "de un perfil más alto".
En lo que va del año, las mayores incautaciones se efectuaron en los últimos dos meses (junio y julio, con 2.399,4 y 2.982,4, respectivamente). Las menores, por otra parte, se dieron en junio (139,8) y enero (264,1).
Visión externa
En conversación con Teletica.com, el exdirector del Instituto sobre Drogas, Guillermo Araya, coincidió en que en este comportamiento existen varias aristas.
Para empezar, debe resaltarse que la incautación de droga no le corresponde exclusivamente a la Policía de Control de Drogas. Es más bien un trabajo articulado, que conlleva coordinación entre distintas instancias, cuyo éxito influye en la data. A ello sumó lo relacionado con la cooperación internacional.
Además, el experto recordó que el país viene de concretar las incautaciones más altas de su historia (2020 y 2021), pero que estas sucedieron durante el pico de la pandemia por el COVID-19. En ese sentido, recordó que -como respuesta- los países cerraron y reforzaron sus fronteras, lo que incidió en el control de lo que pasaba por estas y pudo haber influido en esas cifras récord.
El viceministro Manuel Jiménez prefirió no aventurarse a analizar en profundidad tal situación, al aducir que él no formaba parte de la cartera en ese momento.
Sumó que en Colombia se dio una intensa exportación de pasta de cocaína tras el Acuerdo de Paz suscrito entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"El porqué de la disminución es un análisis que se hace muy externo. No sabemos a lo interno del Ministerio de Seguridad Pública, de la Policía de Control de Drogas, de la coordinación que se deba de hacer Estupefacientes del Organismo de Investigación Judicial. Aquí también se dan muchos temas de liderazgo y de poder guiar las acciones operativas hacia puntos de éxito, a través del intercambio y el apoyo como con las fuerzas policiales extranjeras, específicamente Estados Unidos", señaló el exdirector.
Como un elemento adicional, Araya agregó que tras el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, un año y medio atrás, Estados Unidos concentró "mucho de los navíos" de los que usa para monitorear el trasiego, hacia el conflicto en Europa.
Esto, indicó el especialista, ha impactado la vigilancia que se hace mar adentro. Jiménez rechazó que se presentara alguna merma en la colaboración internacional, por lo menos desde su perspectiva.
"Hay que analizar que a lo interno del Ministerio de Seguridad Pública se cambió el liderazgo. La persona que dirigía antes la Policía con Control de Drogas se pensionó y ha habido o un cambio, desde hace algunos años, en ese liderazgo que se venía teniendo por muchos años y que por lo menos en estas estadísticas, al contrastarlas con lo que se había hecho en años anteriores, evidencia una disminución considerable", aunó el Araya.
A ello sumó que, percibe que desde la cartera ha notado -con la llegada de Mario Zamora, el 10 de mayo anterior- un esfuerzo por mejorar la operatividad hacia acciones de impacto e infirió que esto puede responder a los registros obtenidos. Una muestra de ello, mencionó, es el deseo por fortalecer el control fronterizo.
El experto calificó de "iluso" creer que el tránsito de cocaína ha disminuido recientemente en Costa Rica, mientras que el actual jerarca sí piensa que la circulación de esta droga sí ha tendido "a la baja".