POR | 18 de marzo de 2013, 4:48 AM

Muchos padres de familia luchan para quitarles a sus hijos el miedo a la oscuridad, y en el proceso muchos comenten errores que más bien generan un trauma en el niño o niña. La mejor manera de quitarles el miedo, es por medio del juego. 

Cuando llega la noche y la hora de dormir, en varios hogares también llegan discusiones, porque los niños no quieren apagar la luz. 

La psicopedagoga Natalia Calderón comenta que hay etapas o edades donde es normal que los niños tengan miedo a la oscuridad, pero hay niños que esa etapa perdura un poco más, según la especialista el juego es la mejor terapia. 

Uno de ellos puede ser el popular juego de “la gallinita ciega”.  Sin exagerar con los regalos, otra opción es el juego de encontrar sorpresas.

Otra opción es imitar sonidos en la oscuridad para que entre todos adivinen de qué se trata, juegue en un ambiente relajado y poco a poco notará la diferencia.

Algunas actitudes de los padres de familia a la hora de tratar este temor en los niños, más bien pueden generar más temor y traumas.

Nunca meta al niño o niña a la fuerza ni lo obligue a permanecer en un lugar oscuro. Causa el efecto contrario, acrecentando el temor.

Por nada del mundo utilice palabras y frases peyorativas como por ejemplo "usted ya está muy grande para que le tenga miedo", o "no sea pendejo".

Este tipo malas prácticas podrían generar traumas muy difíciles de superar.