Salud
¿Por qué infecciones comunes se están volviendo imposibles de curar?
Una de cada seis infecciones bacterianas son ahora resistentes a los antibióticos.
Las infecciones que antes se curaban con una simple pastilla están dejando de responder a los tratamientos. La resistencia antimicrobiana —la capacidad de bacterias, virus, hongos y parásitos para mutar y defenderse de los medicamentos— se ha convertido en una de las mayores amenazas para la salud pública global, elevando el riesgo de enfermedades graves, costos médicos y mortalidad.
Cuando los antimicrobianos pierden su eficacia, afecciones comunes como la neumonía, las infecciones urinarias o la tuberculosis se vuelven sumamente difíciles o, en el peor de los casos, imposibles de tratar.
Una amenaza global en aumento
Los datos de los organismos internacionales son alarmantes. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha detectado una alta resistencia en 22 antibióticos críticos utilizados para combatir infecciones urinarias, gastrointestinales, de transmisión sexual (como la gonorrea) y aquellas que logran llegar al torrente sanguíneo.
"Ya es una realidad en Costa Rica, decirle a un paciente que no hay medicamentos para tratar su enfermedad", advierte Andrea Núñez, especialista de Vigilancia Epidemiológica de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
¿Cómo llegamos a este punto?
La raíz del problema radica principalmente en el uso indebido e innecesario de antibióticos, sumado a la práctica común de la automedicación. Aunque la mayoría de los ciudadanos está consciente de que un antibiótico solo debe tomarse bajo estricta receta médica, la realidad en las consultas y farmacias demuestra que aún queda un largo camino por recorrer.
Especialistas médicos insisten en que las personas suelen presionar por el uso de estos medicamentos ante los primeros síntomas de cualquier malestar, ignorando la cantidad de riesgos que esto implica para su propio organismo y la salud colectiva.
Tres acciones clave para protegerse
Para frenar la propagación de estos "supergérmenes", la comunidad médica recomienda seguir tres reglas básicas:
- Cero automedicaciones: Nunca tome antibióticos por iniciativa propia ni recomiende los que le sobraron a otra persona.
- Terminar los esquemas: Complete siempre los tratamientos recetados por los profesionales de la salud, incluso si ya se siente mejor.
- Practique el lavado correcto de manos y medidas de higiene básicas para evitar contraer y propagar infecciones.
