POR Luis Fernando Valerín | 1 de mayo de 2014, 2:26 AM

La radioactividad se utiliza para las radiografías, para la radioterapia, y para la medicina nuclear. Esta, a su vez, tiene dos ramas, la primera es el diagnóstico.

La otra rama de la medicina nuclear es en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer; irradiando la zona afectada.

Suena igual a radioterapia, pero es completamente diferente, con los fármacos radioactivos no hay exposición externa.

El medicamento para radioterapia molecular que ha revolucionado el tratamiento, con resultados esperanzadores, es el Radio 223.

Antes se había trabajado con el Yodo, el Samario y el Estroncio, pero con partículas pequeñas que no tenían mucha efectividad y causaban efectos secundarios.

Sin embargo, este nuevo medicamento tiene otro tipo de partículas que permiten una mayor eficacia, con muy pocas consecuencias.

Esto hace posible irradiar solamente la zona afectada por el cáncer, sin afectar los tejidos que lo rodean, y disminuyendo considerablemente los efectos secundarios.

Y aunque en nuestro país todavía esta medicina no se desarrolla, el futuro luce prometedor, incluso expertos como el doctor Enrique Estrada le ven potencial suficiente para convertirse en poco tiempo en una de las técnicas de diagnóstico y tratamiento más importantes para combatir el cáncer. Trabajando muy extensamente en esto.