POR Natalia Jiménez Segura | 8 de abril de 2019, 3:06 AM

El exceso de sal en la dieta de los costarricenses se está convirtiendo en un factor común de las principales causas de mortalidad en Costa Rica.

Según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, específicamente gástrico, son las dos principales causas de muerte en ticos, ambos con un mismo factor de riesgo: el abuso de sal.

Los costarricenses, según un estudio publicado el año anterior por el Ministerio de Salud, consumen más del doble de la sal recomendada según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), indicó que la cantidad normal de consumo de sal es de 5 gramos al día o menos, mientras que en nuestro país se consumen 11.3 gramos.

Esto afecta considerablemente la salud de las personas desde edades muy tempranas ya que los niños acostumbran sus papilas gustativas a la cantidad de sal y condimento que reciben desde pequeños.

Ricardo Chacón, cardiólogo del Hospital México, mencionó que esta problemática “aumenta la presión arterial ya que el sodio hace que se retenga líquido, haciendo que trabaje más el corazón y, como late más, se hace grueso y hasta puede causar infarto”.

A pesar de que la sal en los alimentos es esencial para el organismo humano, cuando se consume de más lleva al daño de los riñones, problemas renales, osteoporosis, entre otros.

 “Hace que las arterias pierdan la elasticidad normal y natural que tienen y provoca que se vaya pegando más los lípidos a las capas internas de las arterias y provoca eventualmente enfermedad coronaria”, afirmó también Chacón.

Pero, ¿qué podemos hacer para que esto no ocurra?

Recomendaciones

Según la nutricionista Jaritza Vega, las siguientes recomendaciones le podrían ayudar a cambiar el consumo de sal en su dieta. Sin embargo, es importante recalcar que se promueve la disminución y no la desaparición de su utilización.

  1. Acostumbrarse a probar la comida antes de seguir añadiéndole sal o condimentos artificiales.
  2. Utilizar hierbas naturales en vez de condimentos que contengan muchos químicos.
  3. Consumir frutas y vegetales frescos, pero en caso de consumir enlatados, escurrirlos y lavarlos para disminuir el sodio que traen para su conservación.
  4. Evitar la sal, las salsas o condimentos en la mesa.
  5. Revisar las etiquetas de los alimentos o leer la lista de ingredientes antes de comprarlos o consumirlos.

El uso de otros tipos de sal como la del Himalaya, marina y rosada, pueden tener otros beneficios por el tipo de procesamiento, sin embargo, químicamente es lo mismo.

Para reducir el consumo de sal, el país es el compromiso firmado con la Organización Panamericana de la Salud para alcanzar la meta internacional de menos de 5 gramos de sal al día por persona en el 2020.

Así como el desarrollo del Plan Nacional para la Reducción del Consumo de Sal/Sodio en la Población, 2011-2021, siendo uno de los logros la negociación de las metas de reducción de sodio en alimentos procesados clave con la industria alimentaria.