POR Rodrigo Villalobos | 30 de marzo de 2015, 3:16 AM

Saber por qué usted no logra bajar o subir de peso es posible gracias a una prueba llamada calorimetría indirecta.

El test es muy sencillo. Consiste en que el paciente se acueste y respire a través de una mascarilla durante unos diez minutos.

La máquina mide su nivel de consumo de oxígeno y liberación de dióxido de carbono. Esto, sumado a un registro que lleva el paciente de sus comidas, le permite conocer cuál es su estado metabólico.

Este sistema también puede determinar cuántas calorías debe consumir la persona diariamente.