POR Gloriana Casasola Calderón | 28 de agosto de 2026, 6:56 AM

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) marcó un hito en la medicina pública del país al realizar con éxito la reconstrucción del cráneo de un paciente mediante una prótesis diseñada e impresa en 3D por especialistas de la propia institución.

El proyecto comenzó hace dos años y tuvo como punto de partida una tomografía del paciente. A partir de esas imágenes, los especialistas lograron reconstruir digitalmente la anatomía del cráneo y diseñar una prótesis personalizada que encajara exactamente en la zona donde había una pérdida ósea.

Una vez validado el diseño, el implante fue fabricado mediante tecnología de impresión 3D en el Laboratorio de Órtesis y Prótesis de la institución. 

La prótesis se elaboró utilizando PEEK (polieteretercetona), un material de alta resistencia y biocompatibilidad ampliamente utilizado en aplicaciones médicas. Además, tiene la ventaja de ser radiotransparente, por lo que no genera interferencias en estudios diagnósticos como tomografías o resonancias magnéticas.

Tras completar el proceso de diseño, fabricación y validación, el paciente del Hospital San Juan de Dios fue sometido a una cirugía para reconstruir la estructura de su cráneo utilizando el implante personalizado.

Menor costo y mayor rapidez

La Caja destaca que producir este tipo de prótesis dentro de la institución representa un ahorro considerable frente a la contratación de servicios externos.

Según las estimaciones, una prótesis de tamaño pequeño tiene un costo aproximado de ₡1,1 millones, lo que representa hasta un 64% menos que el valor de una contratación externa.

Para desarrollar esta capacidad tecnológica, la CCSS realizó una inversión superior a ₡115 millones, destinada a la adquisición de impresoras 3D especializadas, software, equipos de procesamiento, adecuación de espacios de trabajo y materia prima para dos años.

Otro de los beneficios es la reducción en los tiempos de respuesta. Actualmente, la fabricación de una prótesis puede completarse en aproximadamente siete días desde que se realiza la tomografía del paciente.

Esperan beneficiar a 52 pacientes más

Tras el éxito del primer caso, la institución proyecta ampliar el uso de esta tecnología durante el segundo semestre del año.

La meta es beneficiar a 52 pacientes adicionales de los hospitales San Juan de Dios, México y Monseñor Sanabria, quienes podrían requerir reconstrucciones craneales personalizadas.

La CCSS explicó que el desarrollo de esta iniciativa requirió alrededor de dos años de capacitación, preparación técnica y obtención de permisos antes de concretar la primera intervención.