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¿Baños fríos, cobijas o antibióticos? Lo que funciona y lo que no para bajar la fiebre
En el programa 'Su Salud', el especialista en Medicina Interna, Manuel Rojas, aclaró cuáles son los principales mitos que existen sobre el tema.
La atrofia muscular espinal (AME) es una enfermedad genética, hereditaria y progresiva que destruye las neuronas motoras de la médula espinal. Al perder la señal que proviene del cerebro, los músculos sufren una debilidad paulatina, convirtiendo a esta condición en una de las principales causas genéticas de mortalidad infantil si no se aborda a tiempo.
Esta enfermedad se origina por la mutación o ausencia de un gen clave, el cual es responsable de producir una proteína esencial para la función motora y el movimiento del cuerpo (ver video adjunto).
Especialistas destacan la importancia de estar atentos a los primeros síntomas para lograr una detección temprana. Los padres deben prestar particular atención si observan:
Bajo tono muscular: Presencia de llanto débil y flacidez muscular (conocida comúnmente como aspecto de "bebé de trapo").
Retraso en el desarrollo motor: Dificultad o incapacidad para sostener la cabeza, sentarse o gatear.
Complicaciones sistémicas: Problemas respiratorios y dificultades para tragar o comer.
La buena noticia es que un diagnóstico oportuno puede frenar el deterioro progresivo de la enfermedad y cambiar drásticamente el pronóstico del paciente.
En Costa Rica, aunque el número total de personas diagnosticadas con AME es reducido, el principal desafío para las familias y el sistema de salud radica en garantizar el acceso a las terapias e innovaciones médicas de vanguardia que permiten contener la evolución del padecimiento.