POR Susana Peña Nassar | 7 de marzo de 2026, 13:13 PM
Juan Rueda, oriundo de Liberia y padre de siete hijos, pasó a la historia sin imaginarlo. Su nombre quedó ligado para siempre a uno de los hitos más importantes de la medicina en Costa Rica: el primer trasplante de corazón realizado en el país y en la región.
“Ya después de que pasé esto, gracias a Dios, me siento bien. No siento problemas”, decía Rueda tiempo después de la operación, al recordar el momento que cambió su vida y abrió una nueva etapa para la cirugía cardiovascular costarricense (ver video adjunto de Telenoticias).
La historia se remonta a 1991, cuando su salud comenzó a deteriorarse. Los médicos confirmaron que su condición cardíaca era grave y que las opciones de tratamiento eran limitadas. Ante ese panorama, el doctor Longino Soto y su equipo tomaron una decisión que marcaría un antes y un después: realizar un trasplante de corazón, un procedimiento que nunca se había hecho en Centroamérica ni el Caribe.
"El doctor Longino nos dijo que ya no había nada que hacer por él, el corazón de él ya no servía, no le funcionaba: ahí sería solo un milagro de Dios o un trasplante, pero que eso nunca lo habían hecho en Costa Rica, sería como un conejillo de indias, por decirte así", contó a este medio Edith Rueda, la tercera hija del paciente, que tenía 14 años para el momento de la cirugía.
Todo se alineó para que el histórico trasplante fuera posible. El 8 de marzo de ese año, en el Hospital México, Rueda recibió el corazón de un joven de 16 años que había fallecido en un accidente.
Lea también
Nacional
Muere médico tico que dejó huella en primer trasplante de corazón hace 35 años
El especialista en Cirugía Cardiovascular y Torácica dedicó cinco décadas de su vida a la Seguridad Social y participó en la operación del paciente Juan Rueda, la primera de ese tipo en Centroamérica y el Caribe.
En el quirófano participó un grupo de especialistas que trabajó durante largas horas para lograr lo que parecía imposible. Entre ellos estaba el doctor Manuel Alvarado, quien entonces tenía 29 años y hoy es el jefe de Cirugía Cardiovascular del Hospital México.
También, además de Soto, participaron los doctores Fernando Zamora, Óscar Palma, Rodrigo Gutiérrez, Mauricio Artiñano, Juan José Pucci, Édgar Méndez Jiménez, Asdrúbal Cortés, entre muchos otros profesionales.
"Yo, personalmente, participé en el corazón del receptor, Juan Rueda, que fue difícil por lo complejo de la cardiopatía que tenía (...) El donador, a pesar de que había sufrido un accidente en un chapulín, muy cerca de donde vivía Juan Rueda, tuvimos que convencer a la familia en términos muy sencillos. Me encargué de hablar con la familia desde las 3 a. m. para buscar el visto bueno y que ellos firmaran la nota de aprobación", relató Alvarado a este medio.
Tras una extensa intervención quirúrgica, el nuevo corazón comenzó a latir. El trasplante fue un éxito y el caso de Juan Rueda se convirtió en un símbolo del potencial del sistema de salud pública costarricense.
“Juan Rueda nos enseñó para qué sirve la Seguridad Social”, aseguró Alvarado, al referirse al impacto del procedimiento.
El nuevo órgano permitió prolongar la vida de Rueda, aunque no por el tiempo que su familia hubiera deseado. Aun así, su caso marcó el camino para el desarrollo de los trasplantes cardíacos en el país.
"El se creyó Superman, después de trasplantarlo. Y él lo decía, que tenía un corazón de una persona más joven, lo empodera, él toma determinaciones que no fueron las mejores desde el punto de vista del control médico, de su posoperatorio; y, desgraciadamente, un año después se jaló una torta: no calienta, se monta a una bicicleta y luego, allá en Liberia, hizo un paro cardiaco. Tuvo una arritmia y cayó muerto", señaló el doctor Alvarado.
"El trasplante le cambió la vida. Aquí lo que pasó fue que él no la supo aprovechar; pero nosotros sí lo aprovechamos ese año y cuatro meses que fue lo que duró", reflexionó su hija.
Con el paso de los años, el programa de trasplante de corazón del Hospital México cerró sus puertas. Posteriormente, estas complejas cirugías retomaron su curso en el Hospital Calderón Guardia, que en la actualidad es el único centro médico en Costa Rica donde se realizan este tipo de intervenciones.
"Para nosotros fue más fácil, porque cuando alguien abre un camino, para el que lo sigue es mucho más sencillo, sin ninguna duda", reconoció el doctor Rodrigo Chamorro, coordinador del Programa de Trasplante Cardiopulmonar del Calderón Guardia.
"Gracias a Dios, han pasado 20 años y realmente han sido programas exitosos: corazones hemos trasplantado, aproximadamente, 75; hemos hecho 45 trasplantes pulmonares bilaterales y tres bloques cardiopulmonares", detalló Chamorro.
Más de tres décadas después, el nombre de Juan Rueda sigue siendo recordado. Su historia quedó grabada en la medicina costarricense y el camino que ayudó a abrir hoy permite que otros pacientes tengan una nueva oportunidad de vida gracias a un trasplante de corazón.
Lea también
Nacional
Calderón Guardia llega a 150 trasplantes de hígado: “Cada cirugía es una segunda oportunidad”
Los primeros 50 trasplantes se realizaron entre 2009 y 2018, y los últimos 100 desde 2019, incluyendo 50 en apenas dos años.