POR Mariela Montero Salazar | 6 de julio de 2026, 21:00 PM

Hay amenazas que pueden pasar años ocultas. Se conocen como enfermedades olvidadas porque suelen detectarse poco, investigarse menos y permanecer fuera del radar de la salud pública.

Eso es lo que ocurre con la Leishmania infantum. Un grupo de científicos identificó un foco activo de este parásito en Guanacaste, un hallazgo que abre nuevas interrogantes sobre su presencia y circulación en Costa Rica.

Los especialistas hacen una aclaración importante: el problema no son los perros. Ellos no transmiten la enfermedad directamente a las personas. La preocupación está en la circulación del parásito y su insecto vector, así como en la necesidad de fortalecer la vigilancia para detectarlo a tiempo.

Un perro nacido en Costa Rica con Leishmania. Un hallazgo que enciende la alarma: ¿estamos alterando las barreras biológicas que nos protegían de enfermedades que creíamos ajenas? Lo que hoy se detecta en una mascota podría ser la primera señal para la salud pública.

Lea también

7 Días

Biotecnología contra la plaga

Durante décadas, un microscópico gusano devastaba las plantaciones de café y combatirlo tenía graves efectos en la salud. La solución llegó desde un minúsculo hongo.