7 Días
La isla que se bebe el aire
En Isla Caballo, el mar lo rodea todo, pero un vaso de agua potable sigue siendo un lujo. Lo que el Estado no ha logrado en años, una tecnología que extrae agua directamente del aire está intentando lograrlo.
Costa Rica ha sido durante años un país de acogida para quienes huyen del hambre, la violencia o la guerra en otras naciones. Pero ahora enfrenta un desplazamiento distinto: el que provoca el clima dentro a lo interno del país.
En Bijagua de Upala, la devastación que dejó el huracán Otto en 2016 hoy sigue marcando a decenas de familias. Muchas perdieron todo esa noche y hoy viven a pocos metros de sus antiguos hogares, en terrenos que el Estado declaró peligrosos.
En Caldera, la amenaza avanza más lento pero igual de implacable: el mar gana terreno año tras año y ya se llevó viviendas completas. Estudios de la Escuela de Geografía de la UCR documentan un avance más acelerado de lo esperado, mientras la comunidad intenta, sin éxito, acceder a fondos internacionales para enfrentar la pérdida.
En 7 Días los buscamos para analizar el fenómeno de los desplazados climáticos: si ya existe en Costa Rica, y qué tan cerca estamos de verlo crecer.
Entre el barro que dejó el huracán en Upala y el mar que devora las costas del Pacífico, comunidades enteras se resisten a moverse. ¿Es esa resistencia el primer paso hacia la migración del mañana? Lo analizamos en este reportaje (ver video adjunto en la nota).
Este reportaje forma parte de un trabajo realizado con el apoyo del proyecto Acción Climática Centroamérica de UNESCO-SIP.