POR Paulo Villalobos | 28 de octubre de 2026, 16:56 PM

La decisión de la presidenta Laura Fernández de descartar y archivar el Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) despertó toda clase de reacciones entre los sectores productivos.

En el agro, celebración y aplausos; mientras que entre los empresarios, rechazo y lamento.

Si bien el presidente de la Cámara de Comercio Exterior (Crecex), Rodney Salazar, respeta la determinación de la mandataria, también hizo ver la necesidad de mantener una visión nacional de largo plazo para el sector, que derive en oportunidades para las empresas costarricenses de apertura de nuevos mercados.

"Consideramos que esta medida es desperdiciar una oportunidad para la competitividad del país y limita una estrategia para diversificar mercados, atraer inversión y generar empleo", expuso por su parte la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR).

Ese sector cree que el tratado hubiera dado acceso a nuevos proveedores, insumos, maquinaria y tecnología en condiciones más competitivas, con mejores opciones de calidad y precios para los consumidores.

Ambas organizaciones empresariales reconocieron la importancia de atender las preocupaciones de los sectores, las cuales consideran que deben abordarse mediante el diálogo y un análisis técnico de las condiciones negociadas.

"De verdad nos sentimos felices, pero también a la misma vez le queremos expresar que tenemos una política pública para favorecer a las familias del agro en general y queremos invitarla a que se siente con nosotros para que las personas que viven en el campo y también que explota el mar puedan vivir mejor. Eso es lo que lleva a la política", indicó el dirigente del agro, José Oviedo.

El también coordinador de la Red Nacional de Sectores (Renases) insistió en la necesidad de que la gobernante convoque a una mesa de diálogo por el estado del país.

Por su parte, el director ejecutivo del Instituto del Café (ICAFE), Gustavo Jiménez, resultaba indispensable salvaguardar la producción agropecuaria e impulsar una política comercial equilibrada, en resguardo de la sostenibilidad socioeconómica de las zonas rurales del país.

"No obstante, al cerrar este capítulo, debemos enfocar con la misma firmeza nuestros esfuerzos en atender la agenda interna. Necesitamos avanzar en pasos urgentes como la estabilidad y competitividad del tipo de cambio, así como en la reducción de los costos de los insumos agrícolas, variables clave para devolver la rentabilidad y el respiro a nuestras familias productoras", añadió el vocero.

Entretanto, la presidenta de la Cámara Nacional de Productores de Leche (CNPL), Ivannia Quesada, coincidió en que la determinación abre espacio para una agenda de trabajo conjunta dirigida a fortalecer la competitividad del sector, proteger la producción nacional y generar condiciones que favorezcan su desarrollo sostenible.

Para el presidente de la Asociación de Formuladores y Comercializadores de Agroinsumos (Asoagro), Carlos Campos, la apertura comercial debe tomar en cuenta las condiciones de competencia de las distintas actividades productivas, considerando, entre otros aspectos, los costos de producción, las exigencias regulatorias y las diferencias en los apoyos que reciben los productores en los países con los que Costa Rica busca ampliar sus relaciones comerciales.

El secretismo en el que se llevó a cabo la negociación del Acuerdo Transpacífico y la negativa a entregar el tratado íntegro a los sectores críticos del mismo llevaron a Fernández a destituir a la ministra de Comercio Exterior, Indiana Trejos.

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