POR María Jesús Rodríguez | 30 de abril de 2026, 9:25 AM
El proceso de formación de una ley en la Asamblea Legislativa de Costa Rica guarda un parecido con el ciclo de vida de una planta: se siembra, germina, crece, florece y, en determinadas circunstancias, puede morir. Al igual que algunos árboles que perduran durante años o incluso décadas, ciertos proyectos de ley atraviesan largos periodos antes de concretarse —o de desaparecer definitivamente.
No todas las iniciativas recorren el mismo camino ni enfrentan los mismos obstáculos.
"La creación de una ley en la Asamblea Legislativa es largo y depende del tipo de iniciativa", explica Rotsay Rosales, experto del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR), "cuando se trata de reformas constitucionales, estas deben discutirse en varias legislaturas debido a su impacto en la estructura jurídica y política del país. Además, existen leyes ordinarias y otras que, por su nivel de importancia, requieren mayorías calificadas, es decir, al menos 38 votos para ser aprobadas".
Una vez presentado un proyecto, el paso inmediato es su asignación a una comisión legislativa. Aquí comienza el análisis detallado de su contenido —y también, en muchos casos, su primer gran obstáculo. José Andrés Díaz, investigador del Instituto de Estudios Sociales en Población de la Universidad Nacional (IDESPO-UNA), advierte que este trámite aparentemente administrativo esconde una dimensión profundamente política.
"La Secretaría del Directorio Legislativo es la encargada de decidir a cuál comisión se envía, lo que convierte este paso en algo estratégico dentro del proceso. En este sentido, el control del Directorio, la Presidencia o la Secretaría puede influir directamente en el avance de una iniciativa, ya que define dónde será analizada y discutida", señala José Andrés Díaz, de IDESPO-UNA.
Sin embargo, dentro de las comisiones, los proyectos suelen ubicarse al final de la agenda, al menos que se considere necesario priorizarlos. Esta decisión depende de las autoridades encargadas y del contexto en el que se desarrolle la discusión.
"El proceso incluye dinámicas de debate y votación que pueden modificar el rumbo original del proyecto. Además, existe la posibilidad de introducir reformas, las cuales se realizan para ajustar, mejorar o adaptar las propuestas a nuevas realidades o consensos", detalló Rotsay Rosales, CIEP-UCR.
Ahora bien, surge una interrogante clave: ¿qué ocurre cuando un proyecto se detiene y es archivado?
"Si un proyecto es archivado, no necesariamente desaparece para siempre. Puede volver a presentarse, pero el trámite debe iniciarse desde cero. En algunos casos, los diputados buscan mantenerlos “vivos” mediante mociones en el Plenario que permiten que sigan dentro de la corriente legislativa", explicó José Andrés Díaz, IDESPO-UNA.
Y a pesar de que este proceso ocurre dentro de la Asamblea Legislativa, las ideas no se limitan a ese ámbito. La ciudadanía y distintos sectores del país también pueden proponer iniciativas. Para ello, existe la Oficina de Iniciativa Ciudadana, así como canales digitales y plataformas en línea que facilitan la comunicación directa con los diputados.
El llamado es claro: participar activamente en este proceso resulta fundamental, especialmente en periodos clave para la toma de decisiones nacionales.
Lea también
Nacional
Gritos, apagones y golpes: los momentos que marcaron la Asamblea Legislativa 2022-2026
Un hombre sin camisa insultando, peleas y un presidente defendiendo su inmunidad: así se vivieron algunos de los episodios más insólitos del Congreso saliente.