POR | 14 de enero de 2014, 3:31 AM

A nadie le gusta andar preocupado.  Pero la verdad, por algo existe el dicho aquél de que: "No hay mal, que por bien no venga."

¿Será que es cierto y hasta las preocupaciones tienen algo positivo?

Todos los días nos levantamos con algo en qué pensar. Dependiendo del grado de importancia que le demos a este, se convierte en una "preocupación", y eso, en una angustia.

Todos decimos que, "no queremos preocupaciones", pero hoy, le vamos a presentar una teoría que nos podría contradecir, pero al tiempo... Aliviar eso que llamamos "preocupaciones".

Wagner Eduarte, psicólogo, director del Centro de Investigación de la persona, Grupo CIP, nos explicó sobre este tema.

Según el psicólogo, pese a que se nos ha enseñado que las preocupaciones son malas no siempre es así.

El enojo no es malo, solo si es malo si se convierte en ira. La tristeza solo es mala si se convierte en depresión.

Los momentos difíciles  son una oportunidad para salir adelante y  desarrollar soluciones.

La preocupación puede verse como algo positivo cuando se usa como un momento de preparación antes de que las cosas sucedan,  es tener un plan b por si las cosas suceden.

También es pensar en el peor escenario para pensar en alternativas por si las cosas suceden.

La preocupación es sana  si nos permite estar en alertas, tener cautela teniendo conexión con el presente.

Usted puede contactar a  Wagner Eduarte psicólogo, conferencista, director del grupo CIP,  al 22 53 75 75, o bien, localizarlo en una de sus páginas: www.herramientasparaparejas .com.