POR Rodrigo Villalobos | 13 de octubre de 2014, 5:26 AM

El Síndrome Visual Informático o de dispositivos móviles, son una serie de padecimientos visuales causados por la alta exposición a las pantallas retroreflectivas.

Esto no se debe únicamente a la luz del dispositivo sino a la cantidad de tiempo que estamos frente a las pantallas y al tipo de atención que le prestamos.

Una de las principales víctimas de estos padecimientos son los niños, pues su ojo suele tener una ligera hipermetropía, de ahí que tienden a acercarse demasiado las pantallas al rostro.

A esto se suma que las malas posturas como mirar pantallas pequeñas acostadas, mal sentados o en lugares oscuros hace que su vista tenga que esforzarse más para enfocar el dispositivo.

Por eso es importante que procurar que cuando estén usando el celular o videojuego lo hagan en una postura correcta, con la espalda recta y no muy cerca de los ojos, así como una buena iluminación.

Para ello basta con que los padres midan la cantidad de minutos que sus hijos dedican a las pantallas y enviarlos a descansar la vista cada veinte minutos con otra actividad que los obligue a cambiar la percepción visual.