POR Javier Zúñiga | 20 de mayo de 2014, 9:18 AM

La NFL (National Football League) anunció este martes que el Super Bowl LII, a disputarse en 2018, se llevará a cabo en Minnesota.

Los Vikings, franquicia representante de la sede, se prestan a inaugurar un nuevo estadio de lujo en 2016, cuyo valor asciende a $1 billón, luego de la demolición del antiguo Metrodome.

En la votación final Minnesota, que ya fue anfitrión del gran juego en 1992, superó a New Orleans e Indianapolis.

El presente año los Seattle Seahawks aplastaron 43-8 a los Denver Broncos en New Jersey, en el primer Super Bowl rodeado por dudas sobre el clima frío y una posible nevada. Minnesota podría presentar algo similar, pero el Comité Organizador aseguró que no habrá ningún problema. 

Tomando en cuenta el próximo, Arizona, San Francisco y Houston albergarán los Super Bowl XLIX, L y LI respectivamente.