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Bajo la lluvia, miles de fieles avanzan hacia la Basílica de los Ángeles
La devoción hacia la Virgen de los Ángeles trasciende las condiciones climáticas.
En el marco de la celebración del Día de la Virgen de los Ángeles, la Iglesia Católica lanzó un fuerte llamado de atención sobre la realidad que enfrenta el país.
Durante la eucaristía realizada en la Basílica de Cartago, a la que asistieron la presidenta de la República, Laura Fernández, junto a su esposo, y la presidenta de la Asamblea Legislativa, la homilía advirtió que Costa Rica no puede permanecer indiferente ante el avance de la violencia, el narcotráfico, la corrupción, la pobreza y la pérdida de esperanza entre los jóvenes.
El mensaje estuvo a cargo de la diócesis de Ciudad Quesada y fue pronunciado por Monseñor José Manuel Garita, quien instó a las autoridades y a la ciudadanía a abandonar la confrontación y priorizar el diálogo, el respeto y la búsqueda del bien común. El obispo recordó que la unidad no significa pensar igual, sino trabajar juntos por una Costa Rica más justa y en paz.Lea también
La homilía se convirtió en un llamado directo a la clase política y a la sociedad en general, en un momento en que el país enfrenta crecientes desafíos en materia de seguridad y gobernanza. La Iglesia subrayó que la pérdida de valores y la falta de cohesión social son factores que agravan la crisis y que requieren respuestas inmediatas y responsables.
La celebración conmemoró los 391 años del hallazgo de la imagen de la Virgen de los Ángeles y el centenario de su coronación pontificia, en una jornada que combinó la fe con un mensaje contundente sobre el rumbo del país. Miles de romeros participaron en la tradicional peregrinación hacia la Basílica, reafirmando la devoción a la patrona de Costa Rica.