POR Christian Montero | NaN de Invalid Date de NaN, NaN:NaN AM

La posibilidad de comerse un grillo asusta a muchos a simple vista.

Pero, tras un cuidadoso proceso de producción a lo mejor su perspectiva cambie.

En cajas se albergan granjas de grillos que son criados por dos estudiantes de la Universidad de Costa Rica.

Se trata de Andrés Muñoz y Mónica Solano de Gricket House.

Los insectos son alimentados con avena, repollo y otros productos orgánicos y una vez que tienen la madurez adecuada, se congelan varios días.

El siguiente paso es tostarlos y de ahí son pulverizados para que tomen cierta apariencia.

Con el polvo de grillo ya listo, la otra etapa consiste en mezclarlo con chocolate, piña o mantequilla de maní, para elaborar estas barras energéticas.

Estos jóvenes emprendedores están a punto de abrir un local con el que esperan producir sus barras en mayor cantidad.

Por ahora el producto se consigue en ciertos gimnasios o por redes sociales.