POR Gloriana Casasola Calderón | 9 de septiembre de 2026, 6:30 AM

Las condiciones más secas y cálidas asociadas al fenómeno de El Niño no solo podrían impactar la disponibilidad de agua y la producción agrícola. También podrían afectar la conservación de los alimentos y aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por productos mal almacenados.

Así lo advierten especialistas de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), quienes señalan que durante la segunda mitad del año podrían registrarse menos lluvias y temperaturas superiores a las habituales en distintas zonas del país.

Según las proyecciones, las precipitaciones podrían disminuir entre un 10% y un 30%, mientras que las temperaturas podrían aumentar entre 0,5 y 1 grado Celsius sobre los valores normales.

Más calor, mayor riesgo para los alimentos

Los expertos explican que el incremento en las temperaturas favorece el crecimiento de microorganismos y acelera el deterioro de productos altamente perecederos como el pollo, la carne de res, la carne de cerdo y otros alimentos que requieren refrigeración constante.

Además, el calor acelera los procesos naturales de maduración, reduciendo el tiempo durante el cual frutas, vegetales y otros productos se mantienen en buen estado para el consumo.

Ante este escenario, la principal recomendación es planificar mejor las compras y adquirir únicamente las cantidades que serán consumidas en el corto plazo.

Los especialistas recuerdan que una mala conservación no solo afecta el sabor, la textura o la calidad de los alimentos.

El mayor riesgo es que estos productos puedan convertirse en una fuente de enfermedades gastrointestinales e intoxicaciones alimentarias si desarrollan bacterias u otros microorganismos perjudiciales para la salud.