POR María Jesús Rodríguez | 19 de marzo de 2026, 9:23 AM

Rosado, amarillo y morado. No es solo una paleta: es la señal de que la ciudad entra en su temporada más vistosa. Ya que, entre febrero y marzo —y a veces hasta abril—, San José se llena de flores que transforman calles y parques en un paisaje de postal.

Los Jacarandas, corteza amarilla y roble sabana son los protagonistas de este fenómeno natural que, por unas semanas, rompe la rutina urbana. 

¿Por qué florecen en esta época?

"Es la época de mayor sequía durante la temporada seca, lo que provoca que las plantas entren en 'estrés hídrico'. Como resultado, botan sus hojas y, contrario a lo que podríamos pensar, florecen justo después, para que los polinizadores puedan encontrarlas y cumplir su función", explicó Maynor Carranza, experto en Ciencias Ambientales de la UNA.

El corteza amarilla, por ejemplo, destaca por su intensidad y por la variedad de especies que existen en el país, todas con la capacidad de “encender” el paisaje con tonos amarillos intensos y luminosos. "Tenemos el corteza amarilla, con flores en forma de hongo; el vainillo, que es más pequeño; y uno menos común, llamado 'Gallinazo', que tiene forma de candelabro invertido", agregó Carranza.

Por su parte, el roble sabana, cubierto de flores rosadas, domina el entorno con su belleza imponente. 

"Su floración es lila o rosada. Parece que hay dos especies, pero es solo una adaptación: tras ser polinizada, la planta deja de invertir energía en el color… podríamos decir que está ‘embarazada’", detalló el experto. 

Por su parte, los jacarandas, con su característico morado, completan la escena.
Más allá de su valor estético, esta temporada se vuelve colectiva: cámaras al aire, pasos que se frenan, miradas que se elevan. Así, con estas tonalidades, San José se renueva y recuerda que, incluso entre el concreto, la naturaleza siempre se abre paso.

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