POR Susana Peña Nassar | 16 de septiembre de 2016, 15:30 PM

Vecinos de Puriscal tienen su propia "trocha", una ruta nacional de barro que registra cada vez más accidentes.

Un adulto mayor que sobrevivió tras caer a un guindo y un motociclista con serias fracturas cuentan su testimonio.

El camino es intransitable todos los días para llegar al Ebais, al colegio o a la pulpería.

Es la ruta nacional 239 que comunica Puriscal con Parrita.

El camino es irregular, está lleno de huecos y obstáculos.

El problema es mayor cuando llueve: el barro es como jabón.

Don José de 63 años lo experimentó: el domingo 4 de septiembre se fue a un guindo en el sector de Los Ángeles.

Henry ayudó a don José a salir del guindo... tan sólo días después el accidentado fue él: iba en moto hacia la bananera de Parrita.

Los vecinos de La Gloria, Los Ángeles y Vista de Mar temen accidentes más graves.

Pero también sufren porque se sienten aislados.