POR Alejandro Umaña Rojas | 10 de agosto de 2026, 6:52 AM

En las montañas de Heredia, muy cerca del volcán Barva y rodeados por el bosque húmedo, un grupo de investigadores monitorea una naciente que forma parte del sistema que abastece de agua potable a cerca de 1,7 millones de personas (ver video adjunto de Telenoticias).

Cada muestra recolectada aporta información sobre el estado de los acuíferos Barva-Colima, una de las principales fuentes de abastecimiento para la Gran Área Metropolitana.

El siguiente paso ocurre en un laboratorio de la Escuela de Química de la Universidad Nacional (UNA). Allí, los especialistas analizan las muestras para responder preguntas clave: ¿cómo afectará el fenómeno de El Niño a los mantos acuíferos?, ¿cuánto podría disminuir el nivel del agua? y ¿cuáles serían los escenarios de recuperación?

Según los investigadores, la información recopilada permite anticipar cambios en la disponibilidad del recurso hídrico y proyectar distintos escenarios asociados a la variabilidad climática.

La Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) ya utiliza estos datos como parte de la toma de decisiones relacionadas con la gestión del agua potable.

Además del monitoreo, el proyecto emplea tecnología que permite determinar dónde se recargan los acuíferos, cuánto tiempo tarda el agua en llegar a los pozos y cómo fenómenos como El Niño pueden afectar las reservas subterráneas.

El trabajo de campo también forma parte del proceso científico. Las muestras son recolectadas directamente en las nacientes y posteriormente trasladadas al laboratorio para su análisis.

El proyecto acumula más de 10 años de investigación y monitoreo continuo. Actualmente, la UNA, FUNDECOR y la ESPH mantienen el seguimiento científico de los acuíferos Barva-Colima para generar información que respalde la toma de decisiones ante un eventual escenario de sequía.

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