Internacional
Millones de teléfonos recibieron alerta sobre terremotos en Venezuela antes de que se sintieran
Más de 11 millones de celulares en Venezuela recibieron una alerta que el 24 de junio les avisó sobre un terremoto inminente.
En pocas semanas, varios terremotos de magnitud importante sacudieron distintos puntos del planeta y encendieron una pregunta que se multiplicó en redes sociales: ¿la Tierra está temblando más que antes?
El doble sismo de 7.5 y 7.2 registrado en Venezuela, seguido por movimientos como el de 6.5 en Filipinas, 6.9 en Japón y 5.5 en China, alimentaron la percepción de que el planeta atraviesa una etapa de mayor actividad sísmica.
Para analizar qué hay detrás de esta coincidencia, Teletica.com conversó con Esteban Chaves, director del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), quien explicó qué reflejan los datos del catálogo del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
La conclusión científica es clara: no existe evidencia de una anomalía en la actividad sísmica mundial.
“La percepción de que ‘tiembla más que antes’ es comprensible, pero los datos muestran que la frecuencia global se mantiene dentro de lo normal”, explicó Chaves.
Según el catálogo del USGS, entre el 1.° de enero y el 29 de junio de 2026 se registraron 906 terremotos de magnitud 5.0 o mayor en todo el mundo. Esa cifra es prácticamente igual al promedio de los últimos 26 años: 878 sismos para ese mismo periodo entre 2000 y 2025.
Además, el experto explica que el registro actual se mantiene lejos de años con una actividad sísmica mucho mayor, como 2011, cuando se contabilizaron 1.648 terremotos de magnitud 5.0 o superior; 2010, con 1.217, y 2021, con 1.180.
“En otras palabras, no estamos ante un aumento real de la actividad sísmica. La Tierra continúa liberando energía dentro de los rangos esperados y 2026 se mantiene dentro del comportamiento normal”, agregó el especialista.
Lo que sí ha cambiado es la velocidad con la que recibimos información. En un mundo más conectado, imágenes y reportes de terremotos recorren el planeta en segundos, lo que puede aumentar la percepción de que hay más actividad sísmica, aunque los datos indiquen lo contrario.