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Lapas verdes encuentran en el Caribe sur un santuario para sobrevivir
Tras 50 años sin verse por los cielos del Caribe Sur las lapas verdes han regresado poco a poco. El trabajo de muchos se ve recompensado al observar el majestuoso plumaje de estas aves surcar los cielos.
Hace 50 años las lapas verdes desaparecieron de los cielos del Caribe Sur. Caza y pérdida de territorio convirtieron a estas aves en un recuerdo, pero el trabajo de varias personas ha traído de vuelta a esta bella especie.
El Proyecto Ara está detrás del renacimiento de la lapa verde en Costa Rica, donde se calcula que vive una tercera parte de la población mundial de estos pájaros.
Duaro Mayorga trabaja con The ARA Project, una organización privada dedicada a rescatar la lapa roja y verde, y menciona con orgullo –y preocupación– como en Costa Rica hay 350 de estas aves de las 1.000 que hay en el mundo.
Muchas de estas lapas verdes surcan los cielos ticos gracias al trabajo de ARA y la dedicación de quienes trabajan allí.
Uno de los que ponen su grano de arena para rescatar a esta especie es Mayorga, que tiene una conexión especial con las lapas.
“Los bribis siempre hemos respetados a las aves, las lapas son queridas por los indígenas”.
En las montañas de Manzanillo se encuentra este refugio para las lapas verdes, donde llegan decenas de aves que fueron rescatadas luego de ser mascotas o confiscadas cuando se trataban de comerciar de manera ilegal.
En el refugio reciben tratamiento médico y alimentación, para luego ser reinsertadas en la naturaleza.
Duardo se encarga de contar todos los días los individuos que llegan a pernoctar al sitio. Esto les permite llevar control de qué sucede con cada ave, ya que son anilladas para poder identificarlas.
“Siempre hay preocupación de saber si regresarán los mismos individuos que conté en la tarde, si llegan las mismas o más, todo bien, pero hay incertidumbre, pero me siento bien cuando el trabajo sale bien”, aseguró Mayorga.
En estos momentos existen poblaciones de lapas verdes en el país en San Carlos, Arenal, Tortugero y Sarapiquí, pero Mayorga explicó que se debe trabajar fuertemente para mantener estas.
En Manzanillo la finca donde se desarrolla el emprendimiento cuenta con almendro de montaña –alimento de esta especie– y con las instalaciones para atender a las lapas que lo necesite,
En el 2011 se inició liberando 46 lapas rescatadas, en el 2015 fueron 26 y Duardo y el resto de colaboradores seguirán trabajando para que estos números aumenten y cada vez sea más fácil encontrar estos bellos pájaros.
