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Globos, caballos y llegar en bus: los momentos más curiosos de los traspasos de poderes
Los cambios de mando en Costa Rica no solo han marcado el inicio de nuevos gobiernos, también han dejado imágenes y episodios que quedaron grabados en la historia del país.
Cada traspaso de poder en Costa Rica va mucho más allá de un acto protocolario. La entrega de la banda presidencial simboliza el diálogo, la paz y la continuidad democrática del país, incluso en medio de diferencias políticas.
Desde 1958, las ceremonias del 8 de mayo también han dejado escenas curiosas, inéditas y hasta históricas que permanecen en la memoria colectiva de los costarricenses (ver video adjunto).
Uno de esos momentos ocurrió en 1998, cuando José María Figueres Olsen entregó el poder a Miguel Ángel Rodríguez Echeverría en el antiguo Estadio Nacional, conocido como “La tacita de plata”. Aquella ceremonia destacó porque una atleta olímpica llevó el pabellón nacional y más de 8.000 globos fueron liberados desde las graderías como símbolo de la vocación pacífica del país.
Ese mismo día ocurrió otro hecho que nunca volvió a repetirse en un cambio de mando: un desfile de caballos recorrió la pista del estadio como homenaje a la tradición equina costarricense.
Años después, en 2006, el traspaso presidencial volvió a dejar una imagen particular. Durante la llegada de Óscar Arias Sánchez al poder, los niños protagonizaron prácticamente todos los actos culturales.
La actividad buscó reforzar un mensaje simbólico: que el verdadero ejército de Costa Rica son la niñez y la educación. Además, aquella ceremonia marcó el último traspaso realizado en el viejo Estadio Nacional.
Cuatro años después, en 2010, Arias protagonizó otro momento inédito al convertirse en el primer presidente de la Segunda República que caminó desde su casa hasta el lugar del traspaso de poderes.
El acto se realizó a un costado del Parque Metropolitano La Sabana, mientras el nuevo Estadio Nacional aún estaba en construcción. Incluso, el entonces mandatario saludó a trabajadores chinos que participaban en las obras del recinto deportivo.
Ese mismo traspaso también quedó marcado por otro hecho histórico: Laura Chinchilla se convirtió en la primera mujer en recibir la banda presidencial en Costa Rica.
En 2018, Carlos Alvarado Quesada recibió el mando en la Plaza de la Democracia, siendo la primera vez desde 1958 que la ceremonia se realizaba en un parque distinto a La Sabana.
Además, Alvarado protagonizó otro hecho poco usual al realizar una transmisión en vivo desde su teléfono celular directamente desde la tarima presidencial.
El más reciente cambio de mando, en 2022, devolvió la ceremonia al Plenario Legislativo, algo que no ocurría desde 1944, cuando Rafael Ángel Calderón Guardia entregó el poder a Teodoro Picado Michalski.
Ahora, el país suma un nuevo capítulo histórico. Este viernes, por primera vez, una mujer entregará la banda presidencial a otra mujer, cuando Yara Jiménez coloque la banda a Laura Fernández.
Y como ya se volvió tradición en las últimas décadas, también estará presente Felipe VI, quien habrá asistido a siete de los últimos ocho traspasos de poder en Costa Rica.
