POR Juan José Herrera | 20 de marzo de 2026, 6:05 AM

Con la extradición de Celso Gamboa a Estados Unidos, el exmagistrado se prepara para un proceso judicial que difiere, y mucho, a lo que se acostumbra en Costa Rica.

Ahora que está a punto de salir hacia suelo norteamericano, Gamboa deberá responder por los delitos que le imputa el país del norte: fabricación y distribución de cocaína y conspiración para fabricar y distribuir cocaína.

Por ambos, el también exministro se enfrenta una pena máxima de 50 años de cárcel, un compromiso que Estados Unidos debió firmar en consonancia con las leyes de extradición ticas, que establecen que un ciudadano costarricense no pueden recibir penas mayores -o inexistentes- a las que establece nuestro ordenamiento.

Paso a paso

Ahora que será entregado a Estados Unidos, Gamboa será presentado ante un juez del Distrito Este de Texas en un plazo máximo de 48 horas.

“Esa presentación consiste en que el juez le va a explicar de qué trata la acusación, no le va a leer los cargos, sino a explicarle la acusación y, además, le va a decir cuáles son sus derechos y la posibilidad que él (Gamboa) tiene de que se le nombre un abogado o bien que él nombre un abogado”, detalló Róger Guevara, experto en derecho internacional.

Posteriormente, Gamboa irá a una audiencia formal donde se le leerán los hechos que se le imputan y ahí el exmagistrado deberá decidir si se declara culpable y acepta los cargos, o bien, si los rechaza. Este último escenario llevaría el proceso hacia un juicio.

“Si él se declara culpable, lo que va a haber es una audiencia de sentencia, esa audiencia es ante el juez quien, siguiendo las guías que tienen a nivel federal para establecer sentencia, va a establecer una condena; pero si don Celso decide declararse no culpable, va a haber un juicio que es como el que a veces vemos en las películas, donde se nombra un jurado”, explicó Guevara.

Ese jurado estará conformado por 12 ciudadanos del distrito donde se realice el debate y tanto la defensa como la Fiscalía tendrán oportunidad de realizar sustituciones, según el análisis que realicen.

“En el juicio, la Fiscalía va a hacer la lectura de todos los cargos, explicar en qué consisten, se van a evacuar las pruebas, se van a dar las conclusiones y luego el juez le va a dar las instrucciones al jurado para que delibere.

“Esas instrucciones son qué debe considerar, qué no debe considerar, por ejemplo si una prueba no fue aceptada o en esa prueba no la pueden considerar en la valoración de la deliberación y si el jurado decide y lo declara culpable, pues hasta ahí llega su labor y después va a haber una audiencia de sentencia”, explicó el experto.

¿Y si Gamboa decide negociar?

La posibilidad de que el exministro negocie con la justicia estadounidense abre otro rumbo en el proceso judicial.

Guevara explicó que, si eso sucede, hay diferentes aristas qué valorar.

Por ejemplo, negociar significa que Gamboa acepta uno o varios hechos y a partir de ahí tiene que decidir qué quiere negociar y qué tanto va a declarar.

“Puede explicar lo que él hacía, decidir si da información de terceros, si da información de la supuesta estructura, de los presuntos vínculos, rutas, capitales, personas vinculadas, y lo relevante para él va a ser que esa colaboración, si es esencial, la Fiscalía tiene la potestad de dar una recomendación al juez de que la pena que imponga sea una pena menor”, añadió el abogado.

Guevara explicó que los delitos por los que se acusa a Gamboa tienen penas que van desde los 20 años de cárcel hasta la cadena perpetua, pero todo esto estará sujeto a temas como esa posible negociación o al límite legal que impuso el acuerdo de extradición.

El otro tema importante es que, en un juicio, basta con que uno solo de los jurados declare el acusado no culpable para que sea imposible condenarlo, de manera que la condena tiene que ser unánime.

Guevara precisó, sin embargo, que en Estados Unidos la estadística afirma que el 90% de las personas acusadas terminan declarándose culpables o negociando con la justicia, por lo que solo un 10% de los casos van a juicio.

“El sistema estadounidense funciona. Es un sistema también muy económico, porque no solo ven el aspecto penal, sino que también van detrás de todo lo económico que se haya producido con los ilícitos y siempre hay una condena con años de prisión, si existe, y en lo económico”, resumió.

Puede ver la explicación completa de Róger Guevara en el video adjunto: