POR José Fernando Araya | 21 de septiembre de 2026, 18:55 PM

El 45% de las personas ocupadas en el comercio al por mayor y al por menor se encuentran en la informalidad. 

Así lo reveló un informe presentado este lunes por la Cámara de Detallistas en conjunto con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y con el apoyo de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep).

El estudio plantea que la informalidad en el comercio es un fenómeno estructural que no puede explicarse únicamente por la tramitología. 

Entre los factores identificados están el tamaño de los negocios, el acceso al financiamiento, las capacidades empresariales y las brechas de género.

El sector comercio representa cerca del 9% del Producto Interno Bruto (PIB) del país y concentra aproximadamente el 16% del empleo nacional.

El estudio también utiliza una medición específica para las microempresas. Bajo ese criterio, el 64,5% de las 105.780 microempresas del sector comercio son informales.

Los investigadores advierten que ambas cifras corresponden a mediciones diferentes y, por lo tanto, no deben interpretarse como equivalentes.

Además, el 60,5% de las personas propietarias de negocios no formalizados identifica los altos costos y la complejidad del proceso como las principales razones para no formalizarse.

Negocios con disposición

El estudio también analizó la disposición de los negocios a formalizarse ante diferentes incentivos.

Cuando se plantea realizar gratuitamente los trámites y cubrir los costos de inscripción ante la CCSS, la disposición a formalizarse supera el 80%.

El porcentaje también aumenta cuando se agrega una exoneración del 50% de la cuota mensual de la Caja durante el primer año.

“La evidencia confirma la magnitud del desafío: se identifican 39.114 microempresas informales, y eso nos tiene que llamar a la reflexión”, indicó la presidenta de Uccaep, Maritza Hernández.

Hernández señaló que la informalidad puede generar competencia desigual, menor protección social y menor productividad, pero también reconoció que para algunas personas constituye una estrategia para generar ingresos.

“Ahí es donde los diferentes actores tenemos que trabajar en equipo para lograr que esas pymes pasen a la formalidad”, afirmó.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Comerciantes, Gerardo Araya Bermúdez, planteó que las políticas dirigidas a las mipymes deben construirse a partir de evidencia.

“Necesitamos que las decisiones y las políticas de apoyo a las MiPymes se construyan con evidencia, con conocimiento de la realidad y, sobre todo, escuchando a quienes viven diariamente esta situación”.

Araya aseguró que la Cámara busca acompañar a los comerciantes en el proceso de formalización y crecimiento.

“Reiteramos nuestro compromiso: seguir siendo un aliado del comerciante costarricense y contribuir a construir un ecosistema donde formalizarse sea más sencillo, mantenerse formal sea rentable y crecer sea una posibilidad real”, afirmó.

MEIC reporta aumento del registro pyme

La ministra de Economía, Industria y Comercio, María del Milagro Solórzano León, destacó la importancia de los comercios detallistas para la generación de empleo y el dinamismo de las comunidades.

Durante la actividad, la jerarca informó que el registro de pequeñas y medianas empresas (pyme) aumentó un 97% entre marzo de 2022 y mayo de 2026, al pasar de 18.301 a 36.098 empresas registradas.

“Nuestro compromiso es continuar eliminando obstáculos para que las personas empresarias puedan concentrarse en producir, vender, innovar y crecer.

“La formalización no debe ser un punto de llegada, sino más bien el inicio de una ruta para fortalecerse”, afirmó Solórzano.

Las organizaciones participantes coincidieron en que la reducción de la informalidad requiere trabajo conjunto entre el sector público y privado, políticas basadas en evidencia y acompañamiento directo a las mipymes.