POR Daniel Jiménez | 1 de agosto de 2022, 14:11 PM

“Estaba entre la montaña y escuché a los coyotes de cerca”. Esto lo dice Jorge Herrera, quien llegó a la Basílica de Los Ángeles desde Peñas Blancas.

Él es oriundo de Monteverde y dice haber caminado más 300 kilómetros para agradecer un milagro a la Virgen de los Ángeles.

“Vine donde la Virgencita porque ella hizo un milagro en mi vida. Me trajo de nuevo a mi madrecita, ella estuvo a punto de irse. Tenía esta deuda”, dijo Herrera.

Ana Lidia Villalobos Villegas, de 86 años, padeció del corazón y tenerla con vida fue un regalo para Herrera.

“Son muchos kilómetros. Me mantuve con la fe. Pasé momentos muy difíciles en la montaña del Parque Santa Rosa. Me agarró la noche, tenía montaña por todo lado y escuché a los coyotes muy de cerca. Pensé en la Virgen porque no había para donde agarrar, a esas horas ni buses se pueden agarrar”, destacó.

“Logré llegar a La Cruz y luego reinicié mi caminata hasta aquí. Fue una ruta muy dura. Los coyotes sonaron muy de cerca, pero con el bastón me defiendo”, agregó.

Además de su madre, también viene a Cartago a pedir por la salud de su tía.

El testimonio de Herrera es tan solo una de los cientos de historias de romeros que llegan este lunes a la Basílica.

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