Según el informe, el nivel educativo de las personas desempleadas también cambió en estos 10 años.
En 2015, casi dos de cada tres personas que buscaban trabajo (64%) no habían terminado la secundaria. Para 2025, esa cifra bajó a 49%. Es decir, hoy hay menos personas desempleadas con baja escolaridad que hace una década.
Pero esto no significa que conseguir trabajo sea más fácil. Los investigadores advierten que el mercado laboral se volvió más exigente. Por ejemplo, el porcentaje de desempleados con secundaria completa pasó de 19% a 26%. Y quienes tienen estudios universitarios, con o sin título, aumentaron de 17% a 25%.
En palabras sencillas, eso significa que más personas con estudios medios y universitarios están buscando empleo.
Entre quienes sí tienen trabajo ocurre algo parecido. En 2015, el 60% de la población ocupada tenía secundaria incompleta o menos; en 2025, ese porcentaje bajó a 47%.
Al mismo tiempo, aumentó la proporción de trabajadores con más estudios. La secundaria completa subió de 14% a 21%, y la formación universitaria pasó de 26% a 32%.
El crecimiento es especialmente evidente en las mujeres ocupadas con estudios universitarios, que pasaron de 33% a 43%. En los hombres, el aumento fue de 21% a 25%.
Según los investigadores, esto evidencia que el país tiene más personal con estudios, pero también que el mercado laboral pide cada vez más preparación.
