Nacional
Calderón Guardia suspende visitas a pacientes en Emergencias por alta saturación
La directora del centro médico anunció que se trata de una medida temporal.
A casi un año de que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) enfrentara un brote de la bacteria Ralstonia mannitolilytica en varios hospitales del país, la institución aún no ha completado una serie de acciones consideradas fundamentales para prevenir y controlar este tipo de infecciones.
El brote fue atendido en octubre de 2025 y afectó centros médicos como el Hospital Calderón Guardia, el Hospital San Juan de Dios, el Hospital de las Mujeres, el Hospital Nacional de Niños y el Hospital México.
Según un informe de la Auditoría Interna de la CCSS, entre las medidas pendientes se encuentran la implementación de alertas de aislamiento en los sistemas digitales institucionales, la elaboración de un plan para el manejo de medicamentos e insumos puestos en cuarentena y la integración de herramientas destinadas a fortalecer la prevención, vigilancia y control de infecciones.
El documento también señala que la institución no logró determinar el origen del brote. Entre las razones identificadas figura la limitación de recursos para realizar cultivos ambientales que permitieran rastrear la fuente de contaminación.
Asimismo, la auditoría advierte que, a pesar del tiempo transcurrido, varias de las acciones recomendadas continúan en etapas de desarrollo, definición, pruebas, revisión o trámite.
“Persisten pendientes relacionados con la integración tecnológica, la estandarización de datos, la consolidación de la información y la definición de responsabilidades operativas”, indica la Auditoría Interna de la CCSS.
El informe concluye que, mientras estas medidas no sean implementadas de forma integral, la institución mantiene una exposición al riesgo en materia de vigilancia, prevención y control de infecciones.
Aunque la CCSS reporta avances en algunos de los procesos señalados, la Auditoría considera que todavía no existe una articulación operativa consolidada ni una aplicación uniforme de los mecanismos de control a nivel institucional.
Por ello, recomienda que las acciones que están en etapas de coordinación, desarrollo y gestión administrativa evolucionen hacia controles establecidos, sostenibles y de cumplimiento permanente.