Nacional
87% de escuelas no logra integrar tecnología al aprendizaje, según informe del MEP
Estudio evaluó 3.000 direcciones de centros educativos y 6.000 docentes del país como parte del seguimiento al Programa Nacional de Formación Tecnológica.
A pesar de los esfuerzos para reducir la brecha digital en el sistema educativo, el 86,89% de las escuelas del país aún no alcanza una integración madura de la tecnología en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Así lo revela un informe del Ministerio de Educación Pública (MEP), que evaluó cerca de 3.000 direcciones de centros educativos y más de 6.000 docentes en todo el territorio nacional como parte del seguimiento al Programa Nacional de Formación Tecnológica.
Los resultados muestran que la mayoría de las escuelas permanece en fases iniciales o de implementación parcial, sin consolidar una integración efectiva de las herramientas digitales dentro de las estrategias pedagógicas.
Según el diagnóstico, la tecnología se utiliza principalmente para sustituir herramientas analógicas, como la proyección de contenidos, la elaboración de materiales o la gestión de procesos administrativos. Sin embargo, su impacto en la transformación de los procesos de aprendizaje continúa siendo limitado.
El estudio también evidencia importantes diferencias entre regiones educativas. Mientras Occidente y la Región Peninsular registran niveles de ejecución superiores al 84%, direcciones regionales como San Carlos y Sulá apenas superan el 53%.
Aunque la falta de conectividad y de infraestructura tecnológica sigue siendo uno de los principales obstáculos para avanzar en la digitalización de la educación, los centros educativos identifican nuevos desafíos relacionados con la ausencia de directrices institucionales más claras y la necesidad de fortalecer la capacitación continua del personal docente.
El informe concluye que la dotación de equipos tecnológicos, por sí sola, no garantiza el desarrollo de competencias digitales ni una mejora en los resultados de aprendizaje. Por ello, advierte sobre la necesidad de complementar el equipamiento con procesos de formación pedagógica efectivos que permitan aprovechar el potencial de la tecnología en las aulas.
