POR Natalia Jiménez Segura | 30 de agosto de 2021, 10:01 AM

El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) tiene en este momento a 70 menores que no han conseguido una familia adoptiva, pese a que ya se intentaron colocar.

Jorge Urbina, coordinador del departamento de Adopciones del PANI, explicó a Teletica.com que se trata de los llamados "chicos en promoción".

“Son chicos que ya vinieron al proceso, que ya nosotros los llevamos a compatibilidad con familias nacionales primero, con familias internacionales después y no pudimos ubicarlos. No tuvimos familias que aceptaran un perfil compatible como el de los chicos”, aseguró.

Básicamente su perfil no es compatible con los deseos de las familias idóneas actuales.

Esto se debe a que se trata de menores de edad con historias más complejas, por ejemplo:

  • Grupos de hermanos que no es permitente separados, desde la recomendación técnica.
  • Mayores de 7 años
  • Niños con discapacidad
  • Con enfermedades crónicas
  • Que cuenten con antecedentes familiares psiquiátricos
  • Menores con posibilidad de ingesta de drogas o alcohol durante el embarazo.

"Las familias son restrictivas en su deseo y en su idoneidad adoptiva y nosotros no podemos empujar ese deseo. Pese a que tenemos muchas familias, 140 familias nacionales en este momento, no tenemos para esos chicos”, dijo Urbina.

Al no encontrar una familia nacional o internacional, el PANI mantiene a estos chicos en el proceso durante un año y medio, intentando promoverlos entre las nuevas familias y esperando que sean adoptados.

Por año entran unos 30 niños al "proceso de promoción", pero solamente siete si logran colocarse.

Los otros 23 tienen dos opciones:

-Una es ingresarlos a un acogimiento de larga permanencia, es decir, una familia que los asuma indefinidamente, pero para apoyarlo en su proceso, no para adoptarlo, como una ONG llamada "Casa Viva".

-La otra es institucionalizarlos con una organización que los guíe en torno a un proyecto de vida independiente. Este es destinado a menores de edad en etapa colegial.

De igual manera, si aparece una familia que se interesa en este perfil, pueden regresar al proceso.


“Si en algún momento nos llega una familia nacional o internacional que vemos que tiene la apertura de perfil para un chico como ellos, lo traemos de nuevo”, añadió el funcionario.

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Cultura de adopción

Estos 70 niños que, lamentablemente, no han podido ser ubicados va muy de la mano con la cultura de adopción costarricense.

Pese a que ha mejorado, aún hay mucho trabajo que el PANI debe hacer para que las familias sean más abiertas.

Según el coordinador de Adopciones, prácticamente todos los casos que llegan, son niños con historias muy complicadas. Algo que los padres deben considerar a la hora de inscribirse en el proceso.

“Hemos mejorado, nosotros incorporamos en los procesos una charla introductoria obligatoria y un taller. En esos espacios nosotros hemos ido tratando de generar cambios en la cultura adoptiva y hemos tenido algunos logros", añadió.

Antes las familias adoptaban solamente chicos entre 1 a 3 años, ahora ya alcanza los 5, 6 y 7 años como máximo. Las familias ya están más dispuestas a aceptar chicos con antecedentes de abuso y discapacidad, pero igual son muy pocas.

Con lo que todavía no se ve mejoría es en los casos de ingesta de alcohol y drogas durante el embarazo.

"Hay mas familias que niños, pero no todos son adoptados"

Datos del patronato muestran que entre el 2014 y 2020 llegaban, en promedio, 163 niños al año para ser ubicados en familias de adopción. 

En ese mismo periodo también se inscribían anualmente 183 familias. 

De esos 163 pequeños, solo se lograron ubicar 104 niños en familias costarricenses debido al perfil que solicitan las familias.

Es decir, pese a que hay más familias que chicos en la lista, solo el 63% de ellos se logran colocar en Costa Rica.

El PANI entiende que este no es un proceso sencillo, y que por eso han intentado trabajar mucho en la cultura.

“Hay que juntar una historia de duelo de infertilidad, historias de dos adultos que se juntaron y que no pudieron ejercer su función social de ser papás, con las historias de abuso, de maltrato, negligencia de temores, de un niño. Juntar esas dos cosas no es fácil”, dijo Urbina.

“Las familias hablan mucho de que el proceso es muy largo, que hay charlas, talleres, valoración, otros talleres, que las esperas, pero esos procesos son importantes para lo que viene después”, añadió.

El 2020 cerró con un total de 113 adopciones y en lo que llevamos del año ya se han realizado 73.