POR AFP Agencia | 13 de julio de 2026, 11:21 AM

Atlanta, Estados Unidos | Todas las grandes selecciones han pasado por su camino y, una a una, escucharon el martillazo de la condena. Todas menos una: Inglaterra, un coloso al que Lionel Messi enfrentará por primera vez este miércoles en las semifinales del Mundial 2026.

Salvo por los Tres Leones, campeones del mundo en 1966, el astro argentino ha enfrentado y vencido a las otras seis selecciones que han conquistado la Copa del Mundo. En algunos casos, les ha demostrado su superioridad en más de una ocasión.

Pero el destino nunca antes lo había cruzado con los inventores del fútbol, una selección con la que la Albiceleste ha forjado una histórica rivalidad, acentuada tras la Mano de Dios y el Gol del Siglo de Diego Maradona en el Mundial de 1986.

Hace 40 años, el Pelusa eliminó 2-1 a los ingleses en los cuartos de final del torneo disputado en México con dos goles imborrables: uno por haber sido anotado con la mano y el otro por convertirse en una obra maestra del fútbol.

"Jugué contra todos menos contra Inglaterra y es especial porque es una selección grande, una potencia y siempre es lindo jugar contra una selección así, más en una semifinal de un Mundial", dijo Messi tras la victoria por 3-1, en tiempo extra, ante Suiza en los cuartos de final de Norteamérica 2026.

Alemania, el gran terror del Diez

Argentina e Inglaterra no se enfrentan en una Copa del Mundo desde la fase de grupos de Corea-Japón 2002, cuando los europeos se impusieron 1-0 con un penal convertido por David Beckham.

Para entonces, Messi estaba próximo a cumplir 15 años y aún no había debutado con la selección absoluta de Argentina.

Considerado por muchos como el mejor futbolista de la historia, el Diez debutó con la Albiceleste en 2005.

Desde entonces pasaron por su camino Alemania, Brasil, Italia, Francia, Uruguay y España. Españoles y franceses disputarán la otra semifinal este martes en Arlington, cerca de Dallas.

Los alemanes le propinaron las derrotas más dolorosas en los Mundiales, al eliminar a Argentina en los cuartos de final de 2006 (con Messi en el banquillo) y 2010, además de vencerla en la final de Brasil 2014.

El máximo goleador de la historia de los Mundiales, con 21 tantos, se tomó revancha de los tetracampeones con victorias en amistosos por 1-0 en 2010 y 3-1 en 2012, este último con un gol suyo.

A España, campeona en Sudáfrica 2010, solo la ha enfrentado en partidos amistosos, con un triunfo para cada selección.

Triunfos simbólicos

Ante las demás campeonas del mundo, el historial también incluye victorias de enorme simbolismo. A Francia la derrotó en la inolvidable final de Catar 2022, con la que Argentina conquistó su tercera estrella, y a Italia la venció en la Finalissima 2022.

Frente a su gran rival, Brasil, celebró dos triunfos históricos: la final de la Copa América 2021 en el estadio Maracaná y el triunfo 1-0 de noviembre de 2023, que puso fin al invicto de la Canarinha como local en las eliminatorias sudamericanas.

Contra Uruguay domina el historial con ocho victorias, tres empates y dos derrotas en 13 partidos, aunque la Celeste eliminó a Argentina en los cuartos de final de la Copa América 2011.

Frente a la Inglaterra de Harry Kane y Jude Bellingham, Messi no solo afrontará un rival inédito, sino también, sobre el papel, al equipo europeo más fuerte que ha enfrentado en mucho tiempo.

Argentina llegó al sexto y último Mundial de su capitán sin haber enfrentado a una selección europea desde la final ante Francia en 2022, con la excepción de Islandia en el último amistoso previo al inicio del torneo.

La Albiceleste disputó partidos de la eliminatoria sudamericana y la Copa América 2024, que conquistó ante Colombia, además de amistosos frente a Angola, Puerto Rico, Mauritania, Honduras y Zambia.

Pero en el Mundial 2026 ya está entre las cuatro mejores selecciones, pese a avanzar con mucho sufrimiento y una marcada dependencia de su capitán, de 39 años, máximo goleador del torneo junto a Kylian Mbappé, con ocho anotaciones.

"Este grupo acostumbró a la gente a cosas que no son normales. No es fácil venir de ser campeón del mundo, de ganar todo lo que ganamos y otra vez seguir compitiendo y seguir estando a la altura", dijo Messi tras eliminar a Suiza.