POR AFP Agencia | 29 de mayo de 2026, 9:41 AM

Miami, Estados Unidos | El Mundial 2026 está por comenzar, pero en las calles de Miami apenas se percibe el ambiente. La expectativa se vive sobre todo dentro de la gran comunidad latina, en grupos de WhatsApp, partidos entre amigos y entrenamientos infantiles de fútbol.

De puertas hacia afuera, la ciudad floridana, donde siete de cada diez residentes son latinos, recibe el mayor evento deportivo del año con discreción. Y eso pese a que albergará cuatro partidos de fase de grupos y tres encuentros de eliminación directa, incluido el juego por el tercer lugar.

Para Rafael Calvo, un colombiano de 50 años que espera con ansiedad el inicio del torneo dentro de dos semanas, Miami aún no ha invertido lo suficiente en promoción.

"Esperaba un ambiente como el del Super Bowl, que uno o dos meses antes ya está encendido. Lo veo muy flojo", comenta mientras observa un entrenamiento de su hijo de 11 años en una academia del Atlético de Madrid en Doral, cerca de Miami.

Una percepción similar tiene Genesis Garrido, exjugadora profesional en Venezuela y directora de la escuela de fútbol femenino Big Potential Training.

"Me esperaba un poquito más de ambiente. No he visto casi nada del Mundial en la ciudad, ni carteles ni decoraciones. Creo que deberían ir introduciendo mejor uno de los eventos más importantes del mundo", afirma la entrenadora de 29 años.

"El ambiente está más en la comunidad futbolera, en la gente relacionada con el fútbol, que en la ciudad en sí", añade.

Una pasión distinta

En Revo Soccer, un complejo de canchas cubiertas en Doral, sí se siente el fervor premundialista.

Un domingo por la mañana, Marcos Daniel Quintana, de 26 años, disputa junto a compañeros de trabajo un partido que parece definirse a vida o muerte. Cinco contra cinco. Hay gritos, intensidad y entradas fuertes.

Tras el juego, Quintana, que viste la camiseta de Portugal de su ídolo Cristiano Ronaldo, reconoce la emoción que le genera el torneo.

"Estoy muy impaciente por que comience ya el Mundial, tengo muchas ansias", dice este cubano radicado en Miami.

Ese sentimiento también lo comparte el argentino Juan Pugín, entrenador de fútbol en la academia de Revo Soccer.

Con la cercanía del Mundial, asegura haber visto un incremento en las reservas de canchas y en el interés de los niños por los álbumes Panini del torneo.

"El latino vive este deporte con una pasión distinta a la que se vive en otros lados, sobre todo más que el estadounidense", opina Pugín, de 25 años. "El latino está loco por el fútbol. Vive y respira fútbol".

Según el entrenador, esa pasión se hizo más visible en Miami desde la llegada de Lionel Messi al club de la ciudad en 2023, en lo que considera una revolución para la MLS.

El obstáculo de los precios

Para muchos aficionados, la fiesta quedará incompleta por los altos precios de las entradas.

"Estamos muy emocionados de vivir acá el Mundial, pero también un poco tristes porque los boletos son demasiado caros. Yo no voy a ir a ningún partido", lamenta Garrido.

Calvo también soñaba con llevar a sus dos hijos al Colombia-Portugal en Miami, pero desistió al encontrar boletos de al menos 2.500 dólares por persona a mediados de mayo.

En cambio, asistirá al Arabia Saudita-Uruguay del 15 de junio, para el que consiguió entradas por poco más de 300 dólares.

"Yo nunca he ido a un Mundial, entonces para cumplir con el 'bucket list' voy a ese partido", explica.

Garrido, por su parte, planea reunir a las niñas de su academia para ver los encuentros y recibir a familias extranjeras que quieran entrenar durante el torneo.

"Va a ser un bonito intercambio de culturas", concluye.