POR AFP Agencia | 20 de junio de 2026, 8:41 AM

El partido que jugarán este sábado a las 10 p. m. en Monterrey las selecciones de Japón y Túnez será el partido 1.000 de la Copa del Mundo, en una jornada en la que Alemania puede volver a clasificarse para unos cruces por primera vez desde su título en 2014.

Esta cifra refleja el rápido crecimiento del Mundial en los últimos años: el partido 500 se disputó en Estadios Unidos en 1994, cuando participaban 24 equipos, la mitad de los que compiten en la presente edición en Norteamérica.

"Jugar un partido en un Mundial es un honor y un sueño hecho realidad, pero participar en el partido número 1.000 será realmente especial", aseguró en la previa el capitán tunecino, Ellyes Skhiri, citado en el comunicado de la instancia.

Más allá del simbolismo, lo que cuentan en una competición son los puntos y las victorias.

Doce años de espera

Alemania, cuatro veces campeona del Mundo, volverá a unos cruces mundialistas si vence el sábado a las 2 p. m. a la irreverente Costa de Marfil, liderada por la joven joya Yan Diomandé, que bien conocen en la Bundesliga por haber jugado la última temporada en el RB Leipzig.

La última vez que la Mannschaft disputó una eliminatoria fue en 2014, año de su último título. Luego vivió dos humillantes eliminaciones en la primera fase, tanto en Rusia 2018 como en Qatar 2022.

Tras la exhibición en el estreno (goleada 7-1 ante Curazao) el capitán germano Joshua Kimmich instó a sus compañeros a mantener los pies en el suelo y alertó del peligro de Costa de Marfil, un equipo con "jugadores espectaculares en ataque".

Este Grupo E se completará con el Ecuador-Curazao de este sábado a las 6 p. m., en el que los sudamericanos están obligados a ganar y por la mayor diferencia de goles posible para seguir soñando con la clasificación a la siguiente fase, luego de haber perdido en el debut frente a los Elefantes marfileños.

No obstante, el técnico de la Tri, el argentino Sebastián Beccacece, pidió a sus jugadores que sólo piensen en la victoria y no en la goleada: "No somos Alemania", concluyó.